Este domingo, el tenista alemán Alexander Zverev se alzó con el título del torneo de Roland Garros tras vencer al italiano Flavio Cobolli en una intensa final que culminó con un marcador de 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5), 6-1. Con esta victoria, Zverev logra su primer ‘Grand Slam’, un logro que se le había escapado a pesar de su destacado estatus como uno de los mejores jugadores del mundo.
Un triunfo histórico para Zverev
Con 29 años, Zverev se convierte en el primer alemán en conquistar un ‘grande’ desde Boris Becker, quien lo hizo en el Abierto de Australia de 1996. Esta victoria también le permite redimirse de las finales perdidas en el US Open 2020, Roland Garros 2024 y Australia 2025, y lo consolida como el segundo cabeza de serie en este torneo. Tras la eliminación prematura de Jannik Sinner y Novak Djokovic, así como la ausencia del español Carlos Alcaraz por lesión, todas las miradas estaban puestas en él.
Un partido lleno de altibajos
Zverev, que suma ahora 25 títulos en su carrera, incluidos siete ATP Masters 1000, dos Copas de Maestros y el oro olímpico en Tokio, comenzó la final con un sólido primer set, ganándolo 6-1 en poco más de media hora. Sin embargo, Cobolli, que también buscaba su primer ‘Grand Slam’ y su cuarto trofeo, no se dejó amedrentar y logró igualar el encuentro tras romper el servicio del alemán en el segundo set.
Tensión en el tramo decisivo
En el tercer set, Zverev recuperó el control, aprovechando un momento crítico en el que Cobolli no pudo ajustar su potente derecha. Con un saque cedido, el alemán se llevó el set, acercándose a la victoria. A pesar de estar a un set de su primer ‘grande’, Zverev enfrentó una intensa presión, intercambiando ‘breaks’ con un Cobolli que mostraba desparpajo en cada golpe.
El desenlace de la final
Aunque Zverev logró asegurar el ‘tie-break’ del cuarto set, la resistencia de Cobolli se mantuvo firme, llevándolo a un decisivo quinto set. A pesar de los calambres y el tratamiento del fisioterapeuta, el alemán mostró una notable recuperación, corriendo por toda la pista y respondiendo a los ataques de su rival con determinación. Con un marcador de 4-0, Zverev se acercó a la victoria, mientras que Cobolli no pudo aprovechar sus oportunidades de ‘break’.
Finalmente, Zverev no dejó escapar su tan ansiado ‘grande’, celebrando con emoción un logro que había perseguido durante tanto tiempo. Esta victoria en París marca un hito en su carrera y le asegura un lugar en la historia del tenis.
