En un emotivo acto celebrado en la Plaza de Cibeles, el Papa León XIV ha dado un profundo mensaje durante la Misa del Corpus Christi, evocando la conexión espiritual de este evento con la historia de España. En su homilía, el Pontífice hizo referencia a unos versos de San Juan de la Cruz, quien vivió momentos difíciles en la prisión conventual de Toledo, donde reconoció la “presencia escondida del Señor” en medio de su sufrimiento.
Referencias a San Juan de la Cruz
El Papa recordó cómo, en el contexto del Corpus Christi de 1578, el místico español escribió: “Qué bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche”. Estas palabras, extraídas del poema ‘Cantar del alma que se goza de conocer a Dios por fe’, resuenan con el sentimiento de esperanza y fe que se celebra este día.
Una escuela de fe para España
León XIV hizo un llamado a que la rica religiosidad histórica de España no se convierta en un mero “museo del pasado”, sino que funcione como una “escuela de fe” que inspire a las generaciones actuales. “He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy”, enfatizó el Papa.
Compromiso con el bien común
El Santo Padre subrayó la importancia de la gratitud y el amor como herramientas para romper “las cadenas del egoísmo”. Hizo hincapié en que todos están llamados a involucrarse en los desafíos de la sociedad y a contribuir activamente en la construcción del bien común.
El significado de las procesiones
El Papa también destacó la relevancia del “sentimiento espiritual” que se manifiesta en las procesiones del Corpus Christi, aclarando que estas no son simples tradiciones folclóricas. “Las solemnes procesiones de este día han plasmado durante siglos la piedad, el arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español”, afirmó, resaltando que estas expresiones son una manifestación de la fe en la presencia del Señor Resucitado.
Un llamado a la acción
León XIV instó a los fieles a salir de una “fe cómoda y privada” y a convertirse en “constructores de un mundo nuevo”. No se trata solo de participar en las ceremonias, sino de dejarse transformar por la fe para responder a la invitación a la conversión y al compromiso social.
Advertencia sobre los ídolos
Finalmente, el Papa advirtió sobre la “tentación de confiar en otros ídolos” y la necesidad de salir de la devoción privada para convertirse en agentes de cambio en la historia. “Bebamos de nuevo de esta fuente eucarística que no nos encierra en una devoción privada, sino que nos envía a regar a los hermanos, a las familias, a los pobres”, concluyó, reafirmando el papel central de la Eucaristía en la vida cristiana.
Durante su discurso, León XIV también recordó al san Manuel González, quien enseñó que la Eucaristía no debe ser honrada solo en grandes celebraciones, sino que debe ser parte integral de la vida diaria de los creyentes.
