La selección de Marruecos se prepara para afrontar un importante desafío en la Copa del Mundo 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá. Tras haber alcanzado un histórico cuarto lugar en el Mundial de Catar 2022, el equipo marroquí busca consolidarse entre las mejores selecciones del mundo. Este objetivo se ve respaldado por el éxito, aunque polémico y aún pendiente de resolución judicial, en la última Copa África.
Marruecos, un referente en el fútbol africano
Los ‘Leones del Atlas’ hicieron historia al convertirse en el primer equipo africano en llegar a las semifinales de un Mundial, superando a selecciones de renombre como Bélgica, España y Portugal en una trayectoria memorable. Sin embargo, su camino hacia la final se vio truncado por derrotas ante Francia y Croacia, que les impidieron alcanzar el podio. A pesar de esto, su actuación en Catar fue un impulso significativo para el fútbol marroquí.
Grupo C y favoritos a pasar a los cruces
Con la inclusión de nueve jugadores que formaron parte de esa exitosa campaña, Marruecos se presentará en el próximo torneo en el Grupo C, donde competirá contra Brasil, Escocia y Haití. Los africanos son considerados favoritos para avanzar a la fase de eliminación directa, junto a la pentacampeona del mundo, Brasil, gracias a una plantilla que ha demostrado su calidad y cohesión en los últimos años.
Cambios en el banquillo y la controversia en la Copa África
Sin embargo, la selección ha atravesado momentos turbulentos recientemente, con la renuncia de Walid Regragui, el entrenador que llevó al equipo a la gloria en Catar, y la posterior designación de Mohamed Ouahbi. La inesperada derrota en la final de la Copa África ante Senegal aceleró esta decisión. A pesar de que Marruecos fue posteriormente declarado campeón tras una protesta por el abandono del campo por parte de Senegal, la incertidumbre persiste hasta que se resuelva la situación en el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
Un equipo en busca de nuevos talentos
Ouahbi asumirá el mando de una selección que incluye a jugadores destacados como Brahim Díaz, Achraf Hakimi y otros talentos emergentes. A pesar de la ausencia de jugadores como Ilias Akhomach del Rayo Vallecano y Youssef En-Nesyri, Marruecos cuenta con una mezcla de experiencia y juventud que promete ser clave en su desempeño en la próxima Copa del Mundo. Entre los convocados se encuentran también futbolistas de la Liga española, como Ez Abde y Sofyan Amrabat, así como el joven Ayyoub Bouaddi del Lille OSC, quien aún no ha debutado con la selección absoluta.
Brahim Díaz, una figura a seguir
Uno de los jugadores a seguir será Brahim Díaz, quien busca destacar en esta edición del Mundial. El delantero, nacionalizado marroquí tras no recibir una llamada de la selección española, ha mostrado su valía desde su debut. A pesar de no haber sido convocado por Luis de la Fuente, su regreso al Real Madrid y su rendimiento en el AC Milán lo han posicionado como una pieza clave para el equipo.
El camino hacia la redención de Brahim
En la reciente Copa África, Brahim fue fundamental en el avance del equipo hasta la final, aunque un penalti ejecutado a lo Panenka, fallado en un momento crucial, dejó una marca en su trayectoria. Sin embargo, tras la resolución del título en favor de Marruecos, el jugador ve en el Mundial una oportunidad para redimirse y liderar a su equipo en el escenario más grande del fútbol.
El reto de Mohamed Ouahbi
La renuncia de Regragui tras el torneo africano ha dejado a Ouahbi con un desafío mayúsculo. El nuevo entrenador, quien nació en Bélgica hace 49 años y se ha hecho un nombre en el fútbol marroquí tras su éxito en el Mundial Sub-20, tendrá la tarea de mantener el elevado nivel alcanzado por la selección en los últimos años. Con el Mundial de 2026 a la vista, los ‘Leones del Atlas’ se preparan para superar la vara alta establecida en Catar.
