El rey Felipe VI ha puesto de relieve el papel del deporte como una «herramienta para la paz», enfatizando que debe ser un medio para combatir cualquier forma de exclusión y un símbolo de igualdad y libertad. Estos principios son especialmente relevantes en el olimpismo, una filosofía que fue defendida por Joan Antoni Samaranch, quien ocupó la presidencia del Comité Olímpico Internacional (COI) entre 1980 y 2001, y que el monarca ha afirmado compartir.
Homenaje a Joan Antoni Samaranch en Barcelona
Esta reflexión se produjo durante su intervención en el acto de homenaje a Samaranch, celebrado este martes en el Palauet Albéniz de Barcelona. En este evento también estuvieron presentes el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni; y el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco.
La figura de Samaranch y su legado
Felipe VI destacó la personalidad de Samaranch como una figura de trascendencia histórica, subrayando su compromiso con su época y su papel en la transformación del olimpismo hacia una dimensión moderna, institucional y con un potencial diplomático, así como su aporte en innovación técnica y tecnológica.
El rey también recordó la humanidad e inteligencia de Samaranch, así como el legado que dejó en Barcelona, Catalunya, España y en todo el mundo. Resaltó el poder transformador de los Juegos Olímpicos para la capital catalana, señalando que «fueron una extraordinaria inyección de moral: enseñaron al mundo y nos mostraron a nosotros mismos de lo que éramos y somos capaces cuando trabajamos juntos».
Asistentes al acto de homenaje
En el acto también estuvieron presentes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto; el conseller de Deportes de la Generalitat, Berni Álvarez; así como los tenientes de alcalde de Barcelona, Albert Batlle, Maria Eugènia Gay y David Escudé, entre otros representantes municipales y miembros de la familia Samaranch.
