El seleccionador nacional masculino de fútbol, Luis de la Fuente, ha compartido su visión sobre el liderazgo y la gestión de su equipo en el combinado nacional. De la Fuente, que destaca por su cercanía con los jugadores, subraya que su objetivo no es ser un líder en el sentido tradicional, sino dirigir de manera efectiva a un grupo de personas. El técnico enfatiza la importancia de la honestidad en la toma de decisiones, siempre buscando el beneficio del equipo.
La filosofía de liderazgo de Luis de la Fuente
Durante una charla con el medallista olímpico Saúl Craviotto en el canal de YouTube del Comité Olímpico Español, De la Fuente manifestó: «Yo no he querido nunca ser líder de nada, he querido tener la capacidad suficiente para gestionar y dirigir a un grupo de personas». Para él, el verdadero liderazgo debe surgir de manera natural y no puede ser impuesto. «Ser capaz de convencer a 26 jugadores de que crean en lo que les estás diciendo es fundamental», añadió.
La evolución personal y profesional del entrenador
El entrenador riojano reflexionó sobre su crecimiento a lo largo de los años, señalando: «Pienso en cómo empecé a entrenar y no me reconozco ni en lo técnico, ni en los conceptos futbolísticos, ni siquiera en el plano humano». Reconoció que hoy se siente «mucho mejor entrenador, mucho mejor profesional y mucho mejor persona», lo que le otorga «fortaleza» y la motivación para seguir mejorando.
El valor del trabajo y la selección de jugadores
De la Fuente es un firme creyente en la importancia del trabajo. «El talento es algo que es suerte, que Dios te lo da y lo tienes ahí. Ahora, como no seas capaz de trabajarlo, se queda ahí y no vas a conseguir metas importantes», comentó, recordando su experiencia como subcampeón olímpico en Tokio. Además, el seleccionador enfatiza que elige «buenos futbolistas, pero también las mejores personas», ya que considera que «se viaja mejor con buenas personas alrededor que con algún sospechoso».
La gestión del grupo y los objetivos
De la Fuente se siente confiado en la capacidad de sus jugadores para enfrentar la máxima exigencia. Aseguró que «no son egoístas y anteponen el bien general al bien particular», lo que contribuye a un ambiente positivo en el vestuario. «El buen ambiente no está reñido con el rigor, con la responsabilidad y con la exigencia», destacó.
Reflexiones sobre el éxito y la derrota
El seleccionador también compartió su perspectiva sobre el fracaso y la suerte en el deporte. «Yo no creo ni en el fracaso ni en la suerte», afirmó. Para él, el éxito radica en estar en disposición de pelear por algo, y añadió: «Desdramatizo mucho la derrota porque el fútbol es tan peculiar que siendo mejor que el rival puedes perder».
Responsabilidad y honestidad en la toma de decisiones
De la Fuente es consciente de la «enorme responsabilidad» que tiene como seleccionador y se considera un «auténtico privilegiado». En cuanto a la relación con el vestuario, subrayó que «ser honesto y honrado en la toma de decisiones para beneficiar al equipo» es fundamental. Aclara que esto no implica perjudicar a ningún jugador individualmente, sino priorizar el bien del colectivo.
Finalmente, el entrenador recordó su trayectoria, mencionando que su carrera no fue fácil y que experimentó momentos difíciles, como estar 18 meses en el paro. «Hay que volver a levantarse y seguir caminando», concluyó, enfatizando la importancia de tener objetivos claros y no dejarse influir por factores externos.
