El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha instado este miércoles al Gobierno de Pedro Sánchez a llevar a cabo las sentencias judiciales tras lo que él considera haber «ganado» la batalla más significativa en relación con el agua para la Comunidad Autónoma.
Reacción tras el fallo del Tribunal Supremo
García-Page expresó su satisfacción después de que el Tribunal Supremo desestimara el recurso contencioso-administrativo presentado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) contra la revisión del Plan Hidrológico de la parte española de la Demarcación Hidrográfica del Tajo, aprobado mediante el real decreto 35/2023.
Defensa de los intereses hídricos
Desde Valdepeñas, el presidente socialista destacó su orgullo por la comunidad que defiende sus postulados con firmeza. «Acabamos de ganar la más importante batalla en materia de agua después de décadas peleando en los tribunales», afirmó. Además, reiteró el compromiso de su gobierno de defender «con la misma fuerza y sensatez» los intereses de las cuencas del Alto Guadiana, Júcar, Segura y otras.
Exigencia de cumplimiento de sentencias
García-Page manifestó su frustración por la necesidad de pasar años ganando sentencias en el Supremo sin que se ejecuten. Por ello, exigió al Gobierno que, «ya después de la última batalla», cumpla con las resoluciones judiciales. «Es casi acomplejante tener que estar años ganando sentencias y ver cómo ni siquiera se ejecutan», añadió.
Compromiso con las infraestructuras
En otro orden de cosas, el presidente también abordó el tema de las infraestructuras, subrayando que Castilla-La Mancha «defiende lo suyo» de manera coherente con el resto de España. En este contexto, exigió al Gobierno central que cumpla con la conexión ferroviaria prevista con Jaén, que afecta a localidades como Valdepeñas, Manzanares y Alcázar de San Juan, así como que se contemple la integración de Tomelloso y Argamasilla de Alba en la planificación.
Determinación en las reivindicaciones
García-Page advirtió que estas son reivindicaciones que continuarán independientemente de quién esté en el Gobierno. «Hoy es el PSOE, o Puigdemont, no lo sé, y mañana el que venga», afirmó, reiterando que su Gobierno no se dejará mover. «Nuestro partido es Castilla-La Mancha», concluyó.
