El concejal de Medioambiente, Río Tajo y Deportes del Ayuntamiento de Toledo, Rubén Lozano, ha dado inicio al tratamiento específico contra la mosca negra en la ribera del río Tajo, coincidiendo con el aumento de las temperaturas. Este periodo es crítico para el control de plagas, y Lozano ha destacado que «se actúa de manera preventiva en un momento clave del ciclo biológico de este insecto, aprovechando el periodo de aparición de las larvas para minimizar sus efectos antes del verano».
Uso de tecnología avanzada en el tratamiento
Según ha explicado Lozano, el tratamiento se lleva a cabo mediante drones especializados, una innovadora tecnología que permite una intervención más eficaz y segura en zonas de difícil acceso del cauce fluvial, tal como ha informado el Ayuntamiento en una nota de prensa.
Áreas de actuación y objetivos
Las labores de tratamiento se realizan este martes en las riberas del Tajo, especialmente en la zona de Tenerías, así como aguas arriba, en el entorno del barrio de Santa María de Benquerencia. El principal objetivo es reducir la presencia de la mosca negra antes de los meses de mayor incidencia, particularmente durante el verano, cuando se incrementan las temperaturas y se abren las piscinas, lo que genera más molestias por parte de este insecto.
Coordinación y compromiso con el control de plagas
El concejal ha recordado que esta iniciativa forma parte del calendario habitual de control de plagas que lleva a cabo la concejalía de Medioambiente. Este plan incluye tratamientos contra insectos y roedores, y ha destacado la colaboración entre los servicios municipales y la empresa concesionaria, Lokimica, para actuar con rapidez ante cualquier incidencia detectada. «Tenemos una preocupación constante por combatir estas plagas, que son habituales en esta época del año y que pueden generar molestias a los vecinos, por eso actuamos de inmediato cuando se detectan incidencias», ha asegurado Rubén Lozano.
Tratamiento biológico y su impacto ambiental
Por su parte, el biólogo y delegado de Lokimica en Madrid, Agustín Cordobés, ha aclarado que el tratamiento utiliza un producto biológico autorizado por el Ministerio de Sanidad, «totalmente seguro para las personas y el entorno natural». Este procedimiento se realiza mediante una bacteria que actúa exclusivamente sobre las larvas de mosquitos y mosca negra, sin afectar a otras especies ni al ecosistema del río.
Características de la mosca negra y necesidad de control
Cordobés ha señalado que la mosca negra es un insecto de interés sanitario que no pica, sino que muerde, lo que puede provocar heridas que generan reacciones alérgicas o hipersensibilidad, así como molestias significativas. Por ello, ha insistido en la importancia de controlar sus poblaciones en áreas urbanas.
Innovación en el método de aplicación
El uso de drones representa una novedad en Toledo para este tipo de intervenciones, ya que el caudal y las características del río Tajo dificultan el acceso terrestre. Esta tecnología permite aplicar el tratamiento de manera más efectiva en puntos estratégicos del cauce.
Después de la aplicación del tratamiento, los técnicos especializados llevarán a cabo muestreos quincenales para evaluar la evolución de las poblaciones de mosca negra y determinar si es necesario reforzar las acciones a lo largo de la temporada.
