El presidente del Bizkai Buru Batzar (BBB) del PNV, Iñigo Ansola, ha declarado que las instituciones vascas están actualmente evaluando las exigentes peticiones formuladas por la FIFA a las ciudades que aspiran a ser sedes del Mundial de Fútbol de 2030, que se celebrará en España, Marruecos y Portugal. Entre las candidatas se incluyen Bilbao y San Sebastián.
Declaraciones de Iñigo Ansola sobre el proceso de selección
En una entrevista emitida por Bizkaia Irratia y recogida por Europa Press, Ansola se refirió a las declaraciones de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, quien comentó el lunes que la Diputación está llevando a cabo «una profunda reflexión» sobre la conveniencia de que la capital sea sede del Mundial 2030.
El dirigente del PNV explicó que «Bilbao y San Sebastián fueron preseleccionadas y ahora es el momento en el que la FIFA ha planteado las condiciones y las peticiones, que son muy concretas y exigentes». Afirmó que las palabras de Etxanobe reflejan la necesidad de proceder con responsabilidad y realizar un análisis exhaustivo sobre la viabilidad de albergar un evento de tal magnitud en ambas ciudades.
Estudio de viabilidad por parte de las instituciones
Ansola subrayó que los ayuntamientos, las diputaciones y el Gobierno Vasco están estudiando esta posibilidad. «Veremos cuál es el resultado, si aceptar y avanzar, o si, en comparación con el esfuerzo que requiere, realmente merece que el Mundial se juegue en Bilbao o San Sebastián», añadió. Destacó la importancia de realizar una reflexión profunda ahora que se han presentado los datos pertinentes.
Condiciones económicas y logísticas impuestas por la FIFA
El presidente del BBB hizo hincapié en que las condiciones económicas que plantea la FIFA para ser sede del Mundial son «muy exigentes». Además, existen requerimientos relacionados con el sistema de transporte y la disponibilidad de ciertos espacios, así como la solicitud de evitar otros eventos deportivos o celebraciones durante la duración del torneo.
«Hay muchas variables que se deben considerar para analizar y decidir si esta opción es viable o no. No quiero cometer un error, pero según lo que sé, la decisión debe tomarse antes de noviembre. Nuestras instituciones están en proceso de analizar todos los datos que se han presentado», afirmó Ansola.
Reacción a las críticas de la oposición
Finalmente, ante las críticas del PSE-EE y del PP, Iñigo Ansola aseguró que no se involucrará en polémicas. «Estamos en el Gobierno y es nuestra responsabilidad tomar esta decisión, considerando todas las variables y actuando con responsabilidad», concluyó.
