El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha, conocido como CESM, ha anunciado su apoyo a la cuarta semana de Huelga Nacional Indefinida de Médicos, Facultativos y Residentes, que se llevará a cabo del 18 al 22 de mayo de 2026 en todo el país.
Convocatoria de la huelga
Más de 7.500 médicos, facultativos y residentes de Castilla-La Mancha están convocados a participar en esta movilización. Desde el Sindicato Médico se ha enfatizado que «nadie desea una huelga, y menos aún en el ámbito sanitario, pero la profesión médica y facultativa no puede seguir siendo ignorada en la negociación de sus condiciones laborales y profesionales», según se detalla en una nota de prensa emitida por la organización.
Motivos de la huelga
El sindicato señala que «esta huelga no nace de la comodidad ni del interés corporativo. Nace del agotamiento de una profesión que ha sido ignorada y que lleva demasiado tiempo advirtiendo de que el Sistema Sanitario se está resquebrajando».
Demandas al Gobierno
Por este motivo, CESM-CLM ha solicitado al consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, que comunique al Gobierno de España la urgencia de desbloquear la situación actual, abrir una verdadera negociación con los profesionales médicos y reconocer, «de una vez, la singularidad, responsabilidad y papel esencial de Médicos y Facultativos en la asistencia sanitaria».
Atención garantizada durante la huelga
Durante los días de huelga, se garantizará la atención urgente y no demorable, lo que asegura que las necesidades más críticas de la población serán atendidas.
Mensaje al público
Desde el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha, CESM quiere hacer llegar un mensaje claro a la ciudadanía: «los Médicos y Facultativos no estamos pidiendo privilegios. Estamos defendiendo unas condiciones laborales dignas y una Sanidad Pública segura». No es aceptable mantener el Sistema Sanitario bajo jornadas que, debido a «necesidades del servicio», pueden superar con frecuencia las 48 horas semanales.
Reivindicaciones de la profesión médica
Los representantes del sindicato lamentan que todo lo que exceda las 35 horas semanales no debe ser considerado jornada ordinaria, sino que debe ser reconocido como tiempo trabajado y computable, con un tratamiento diferenciado y una compensación justa que esté acorde a la responsabilidad, penosidad y exigencia del ejercicio médico.
Las demandas de la Profesión Médica y Facultativa son claras y responden a la realidad actual: «un Estatuto Propio, un ámbito específico de negociación, el reconocimiento de las guardias y de todos los excesos de jornada sobre las 35 horas semanales como tiempo trabajado y computable, con un tratamiento diferenciado respecto a la jornada ordinaria; una clasificación profesional acorde a la formación y responsabilidad asumida; el reconocimiento de profesión de riesgo; y unas plantillas adecuadas a las necesidades reales del sistema».
