La taekwondista española Laura Rodríguez, originaria de Moralzarzal, ha compartido cómo su carácter rebelde en la infancia se transformó en una gran pasión por el taekwondo, un deporte que le ha permitido enfocarse y prepararse para sus primeros Juegos Olímpicos, que ella describe como «la montaña más alta». A pesar de su ambición, Rodríguez subraya la importancia de no obsesionarse con los resultados, ya que esto puede limitar su potencial.
Preparación para los Juegos Olímpicos
En una reciente entrevista con Europa Press, la joven atleta, que compite en la categoría de -53 kg, expresó su determinación de participar en los Juegos. «Tengo la mentalidad de que el objetivo es ir a unos Juegos. Todos estos campeonatos me ayudan a sumar experiencia y confianza. Creo que para este Europeo estoy preparada tanto física como mentalmente», afirmó durante la presentación del club Hankuk en KIA Retail Madrid, donde se presentó el campeonato continental.
Logros y mentalidad competitiva
A lo largo de su carrera, Rodríguez ha logrado tres medallas de oro en competiciones europeas, incluyendo dos en la categoría sub-21 y una en la júnior. Sin embargo, la atleta no se plantea metas concretas para el Europeo absoluto. «Voy a hacer mi trabajo y dar mi cien por cien. Apuntamos a la montaña más alta, pero lo más importante es disfrutar del proceso», comentó.
La taekwondista evita hablar de medallas antes de un torneo. «Hago ‘coaching’ deportivo desde antes de ser profesional, y me ha ayudado mucho. Obsesionarse con tocar metal o un objetivo específico puede restar potencial y valores como deportista», reflexionó.
El valor del proceso y la ilusión
Rodríguez enfatiza que su enfoque es ir avanzando paso a paso, logrando pequeños objetivos que la acerquen a su meta final. «Quiero disfrutar cada experiencia, del día a día y de mis compañeros. Este proceso es corto y es importante no perder la ilusión de la niña que comenzó a entrenar taekwondo a los seis años», explicó.
Desafíos en el camino
A lo largo de su carrera, la joven deportista ha enfrentado momentos difíciles, como una ruptura del ligamento cruzado que la mantuvo alejada de los tatamis durante varios meses en 2023. «He tenido altibajos, pero es positivo aprender de esas experiencias. Un campeonato perdido no define a un deportista. Si tienes tu objetivo claro, es parte del proceso», comentó.
Un entorno propicio para el crecimiento
Actualmente, Rodríguez forma parte del club Hankuk, que considera «el mejor sitio del mundo» para su desarrollo. Con entrenadores como Jesús Ramal y Suvi Mikkonen, se siente respaldada por compañeras que han competido en grandes torneos y Juegos Olímpicos. «Es un orgullo tener a esta gente cerca, porque te suman y te ayudan a verlo más claro», dijo.
Visualizando el futuro
Laura no oculta su sueño de competir en los Juegos Olímpicos. «Los veía de pequeña en la tele. Fui a París a ver a mis compañeras y fue increíble, una de las mejores experiencias de mi vida», recordó. Además, confesó que ya se ha «visualizado» con una medalla olímpica, reconociendo la fuerza que tiene la visualización en su preparación. «Se te remueve el estómago, porque cuando lo visualizas, crees que es real», concluyó.
