La organización Human Rights Watch ha expresado su profunda preocupación respecto al próximo Mundial de Fútbol, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá durante los meses de junio y julio. Según la entidad, el evento podría convertirse en «un posible desastre en materia de derechos humanos», especialmente en lo que respecta a la gestión del país liderado por Donald Trump.
Declaraciones de Minky Worden sobre el Mundial
Minky Worden, directora de Human Rights Watch, compartió su opinión en una entrevista con el portal de noticias ‘ntv.de’, donde enfatizó la necesidad de que el torneo se desarrolle bajo un marco de derechos humanos. Sin embargo, Worden no es optimista al respecto. «Puedo afirmar con total certeza que, aunque la Copa del Mundo siga siendo la más grande, no será la mejor en términos de derechos humanos», aseguró.
Incertidumbre por el papel del ICE
La incertidumbre sobre el manejo de la seguridad durante el evento está marcada por la posible participación de la Oficina de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE). Según Worden, esta agencia, que ha sido objeto de críticas por sus políticas, podría tener un rol destacado durante el campeonato. «La ICE, una especie de fuerza policial paramilitar, aplica políticas brutales e inhumanas, incluso contra personas que tienen derecho a permanecer en los Estados Unidos», advirtió.
Garantías de seguridad en los estadios
A pesar de las preocupaciones, aún no está claro cómo se integrará el ICE en el desarrollo del Mundial. Rodney Barreto, subjefe de gabinete de Miami, mencionó recientemente que había recibido garantías del secretario de Estado, Marco Rubio, de que no habrá agentes de ICE en los estadios durante los partidos.
Críticas a la administración Trump y a la FIFA
Worden también expresó su descontento con respecto a la falta de medidas de protección de derechos humanos en las ciudades anfitrionas. «Se supone que deben garantizar la protección de las minorías y los grupos vulnerables, incluidos los grupos LGBT. Pero de los cuatro planes de acción publicados en Estados Unidos, solo el de Atlanta menciona los derechos LGBT», destacó.
Finalmente, la directora de Human Rights Watch lamentó la decisión de conceder el Premio de la Paz de la FIFA a Donald Trump, calificándolo como una «forma de corrupción». «Es una farsa diseñada para halagar a un hombre que no defiende la paz, sino la opresión violenta de los ciudadanos estadounidenses, los bombardeos fuera de las fronteras del país y las guerras en el extranjero», concluyó.
