El Real Madrid vivió un domingo para olvidar tras caer en el Clásico contra el FC Barcelona por 2-0, un resultado que significó la consecución del título de LaLiga EA Sports 2025-2026 para su eterno rival. Esta derrota marca una nueva temporada sin trofeos para el equipo merengue, que ya suma cuatro años en blanco en lo que va de siglo, evidenciando un notable descenso en su rendimiento desde 2024.
Un año para el olvido
La eliminación en la Copa del Rey Mapfre ante el Albacete Balompié y la derrota en cuartos de final de la Liga de Campeones ante el Bayern Múnich fueron golpes difíciles de digerir para el conjunto madridista. Tras perder también la final de la Supercopa de España contra el FC Barcelona, al Real Madrid solo le quedaba la esperanza de una remontada en la Liga, pero esta vez no hubo milagro y el equipo finalizará el año sin celebraciones.
Resultados de la temporada pasada
En la campaña anterior, el Real Madrid también fue eliminado en cuartos de final de la Liga de Campeones, esta vez ante el Arsenal inglés. Además, perdió la final de la Copa del Rey en La Cartuja contra el FC Barcelona y vio cómo los azulgranas se alzaban con la Liga, con una ventaja de cuatro puntos, así como con la Supercopa de España. Durante el Mundial de Clubes, el Paris Saint-Germain se convirtió en su verdugo en semifinales.
Trofeos sin relevancia
A pesar de la falta de éxito en competiciones importantes, el Real Madrid logró levantar la Copa Intercontinental en la temporada 2024-2025 al vencer al Pachuca mexicano y la Supercopa de Europa contra el Atalanta italiano. Sin embargo, estos trofeos no lograron compensar un año desastroso en Europa bajo la dirección de Carlo Ancelotti, quien finalmente dejó su puesto tras la temporada.
El inicio de una nueva etapa
Con Xabi Alonso como nuevo entrenador, el equipo comenzó la temporada con entusiasmo, incluso logrando una victoria en el Clásico del Bernabéu y disfrutando de una ventaja de cinco puntos en la clasificación de LaLiga EA Sports. Sin embargo, la relación con la plantilla no fue la más idónea, y la derrota en la final de la Supercopa en Arabia llevó a la destitución del técnico vasco, dando paso a la era de Álvaro Arbeloa.
Un nuevo tropiezo
Con apenas unos días de trabajo, el equipo se presentó en Albacete para jugar los octavos de final de la Copa del Rey, donde sufrió una nueva eliminación a manos del conjunto manchego, lo que disminuyó aún más sus posibilidades de conseguir un título. Las derrotas en Liga contra Osasuna, Getafe y Mallorca, así como un empate ante el Girona en el Bernabéu y otra caída ante el Real Betis, complicaron la situación del equipo.
Un curso sin títulos
De este modo, el Real Madrid, con 15 títulos de Europa en su haber, certificó en el estadio del FC Barcelona un año sin trofeos por primera vez desde la temporada 2020-2021, aunque en aquella ocasión estuvo más cerca de añadir a su colección que en esta campaña, que aún está por concluir.
Recuerdos de temporadas pasadas
En el pasado, bajo la dirección de Zinédine Zidane, el Real Madrid se despidió de Europa en semifinales frente al Chelsea, quedándose a las puertas de la final tras un empate en Madrid y una derrota en Londres. En Liga, llegó a la última jornada con opciones, pero el título fue finalmente para el Atlético de Madrid. En la Copa del Rey, sufrió una eliminación vergonzosa en tercera ronda contra el Alcoyano, y en la Supercopa de España cayó en semifinales ante el Athletic Club.
Este año sin títulos se asemeja a la temporada 2009-2010, cuando el Real Madrid no logró alzarse con ningún trofeo, a pesar de que estuvo cerca en la Liga, donde compitió con un FC Barcelona que había ganado el sextete. En esa temporada, el equipo también fue eliminado de la Copa del Rey por la AD Alcorcón y sufrió la maldición de los octavos de final en Champions, despidiéndose ante el Olympique de Lyon.
En la campaña 2004-2005, el Real Madrid fue eliminado en octavos de la Liga de Campeones por la Juventus, mientras que el FC Barcelona se coronó campeón de Liga con una ventaja de cuatro puntos. Esta serie de fracasos marcó el inicio de un periodo complicado en la presidencia de Florentino Pérez, que continuó con otra temporada sin alegrías en 2005-2006, donde nuevamente se despidió prematuramente de la Champions ante el Arsenal.
