El pasado 1 de mayo, la Policía Nacional logró evitar un posible enfrentamiento entre ultras del Deportivo de La Coruña y del Leganés, en el marco del partido que enfrentó a ambos equipos. Durante la intervención, las autoridades también actuaron en un local frecuentado por los Riazor Blues, donde se encontraron palos, martillos y armas blancas.
Medidas de seguridad ante un partido de alto riesgo
Con la designación del partido como de Alto Riesgo por parte de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, se estableció un dispositivo especial de seguridad. Este operativo incluyó un refuerzo de efectivos para asegurar tanto a los equipos como a los aficionados, garantizando el correcto desarrollo del encuentro.
Intervención policial a tiempo
Según informa la Jefatura Superior de Policía en Galicia, a las 11:30 horas se detectó la presencia de dos grupos de aficionados ultras de ambos equipos, quienes parecían dispuestos a enfrentarse. Muchos de ellos estaban encapuchados y portaban palos y otros objetos contundentes. La rápida acción de la policía logró prevenir la pelea, aislando e identificando a los ultras del Leganés, quienes fueron controlados y alejados del lugar por unidades antidisturbios, mientras que los Riazor Blues se dispersaron por la ciudad antes de dirigirse a su local habitual, cerca del estadio de Riazor.
Operativo en el local de los Riazor Blues
La intervención policial continuó en el local frecuentado por los Riazor Blues, donde se identificaron alrededor de 20 personas. Durante la redada, se incautaron palos, guantes, cascos, máscaras, martillos y armas blancas, elementos que podrían haber sido utilizados en enfrentamientos con aficionados rivales. También se encontraron bengalas, similares a las que casi provocaron un incendio en un vehículo estacionado durante el encuentro anterior entre el Deportivo y el Málaga CF, lo que llevó a la intervención de los bomberos.
Riesgos y sanciones por almacenamiento ilegal
La Policía Nacional destacó que estas bengalas habían interrumpido la llegada del autobús del Deportivo en su partido contra el Real Zaragoza, lo que supuso un grave riesgo para la seguridad de las personas y los bienes, al tener potencial de incendiar el autobús y crear situaciones de peligro debido a la falta de visibilidad.
Además, las autoridades recordaron que el almacenamiento de este tipo de bengalas, muchas de ellas caducadas y en mal estado, sin las correspondientes medidas de seguridad, constituye una infracción administrativa grave y representa un peligro tanto para el local como para el edificio contiguo.
Irregularidades en el local
Otro aspecto alarmante es que el local no contaba con los permisos y licencias necesarios para la venta de bebidas al público, y se hallaron varias dosis de sustancias estupefacientes preparadas para su consumo.
La investigación por parte de la Policía Nacional sigue adelante, ya que estos hechos podrían conllevar sanciones que ascienden hasta 650.000 euros, además de la prohibición de acceso a recintos deportivos por un periodo de entre dos y cinco años.
