La LXVIII Fiesta del Olivo de Mora, en Toledo, ha vuelto a sorprender a todos con su vibrante celebración, inundando las calles de blusas negras y grises. Este evento, reconocido como Fiesta de Interés Turístico Nacional, ha logrado un nuevo récord de asistencia, superando las 50.000 personas, entre habitantes de Mora y visitantes.
Programación cultural y eventos destacados
Desde el 25 de abril y durante tres días, el municipio ha ofrecido una amplia variedad de actividades culturales y de entretenimiento, con eventos emblemáticos como el Concurso de Lanzamiento de Huesos de Aceituna, el Concurso de Poda de Olivar y el tradicional desfile de Carros y Carrozas, que constituye el corazón de la fiesta.
Un desfile con récord de participación
El desfile ha sido un éxito rotundo, según lo expuesto por José Luís Martín García-Ochoa, miembro de la organización de la Fiesta. «Este año participan 18 carrozas, hay 7 carros engalanados, además de las dos carrozas de la reina mayor y la reina infantil, acompañadas por la banda de música y tres grupos de baile folclórico», detalló Martín.
El esfuerzo detrás de las carrozas
Las carrozas, que presentan una diversidad de temáticas, son elaboradas por peñas locales que comienzan su trabajo en enero. Pablo de la Peña, de la peña El Rebujal, destacó el arduo proceso de montaje: «Comenzamos la primera semana de febrero, ya un mes tarde, y nos hemos visto muy apurados. Anoche a las doce y media acabamos la carroza», comentó.
Un alto nivel en la competición
Pablo también subrayó la calidad de las carrozas este año: «En nuestra nave hacemos un ranking, y este año ha sido complicado porque hay muchísimas carrozas de muy buen nivel». Aunque el objetivo de ganar el concurso es importante, para sus compañeros Daniel y Abel, lo esencial es participar y disfrutar del evento: «Lo importante es participar y pasarlo bien», afirmó Abel.
Juventud y tradición en el desfile
La peña El Rebujal, que participa por segundo año, cuenta con miembros de entre 18 y 19 años. Este espíritu juvenil también se refleja en la peña El Acerruco, cuyos integrantes, Paula y Miguel, eligieron la temática «la casa de Up» para su carroza, simbolizando su conexión con el pueblo mientras buscan nuevas oportunidades fuera.
Compromiso de la juventud en la fiesta
José Luis Martín destacó la importancia de la juventud en la fiesta: «El 90% de las carrozas están realizadas por personas de entre 18 y 22 años. Es fundamental que los jóvenes den auge y fuerza a la Fiesta del Olivo». Paula y Miguel expresaron su orgullo por participar en este evento que consideran sagrado, independientemente de dónde se encuentren estudiando o trabajando.
La comunidad de Mora se une a la celebración
Aparte de las peñas, la comunidad de Mora se involucra activamente en la fiesta. Ángela Aguirre, oboísta de la Banda Municipal de Música de Mora, comentó sobre su compromiso: «Vivo en Barcelona desde hace cuatro años, pero cada año regreso porque es una fiesta que no puedo perderme».
Participación externa y crecimiento de la fiesta
La fiesta también ha visto un aumento en la participación de grupos folklóricos de otras localidades, como Aljamesí (Valencia) y Moral de Calatrava (Ciudad Real). Este crecimiento ha contribuido a la fama del evento más allá de Mora. Marina Revenga, la reina de la Fiesta en esta edición, expresó que durante estos días el pueblo se convierte «un poco en el centro del mundo gracias al olivo».
