El Gobierno de Castilla-La Mancha ha lanzado este jueves su Plan Estratégico de Ganadería Extensiva, el cual se estructurará en cinco ejes y contará con un total de 40 medidas. Este plan tiene como objetivo abordar aspectos clave como la sostenibilidad, la sanidad animal, la comercialización, así como la formación, innovación e investigación en el sector.
Presentación del plan por parte del consejero
El anuncio fue realizado por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, quien estuvo acompañado por representantes de organizaciones agrarias, entre ellos la presidenta de Asaja Toledo, Blanca Corroto; el secretario de la Asociación Nacional de Ganaderos de Raza Manchega (Agrama), Roberto Gallego; y Beatriz Oliver, de la Fundación Global Nature.
Importancia de la ganadería extensiva
Martínez Lizán subrayó que la ganadería extensiva ha sido «histórica y tradicionalmente» un pilar fundamental para el desarrollo socioeconómico de los municipios rurales en la región, representando el 4 por ciento del valor total que este sector aporta a la economía de Castilla-La Mancha. Además, el consejero destacó la necesidad de fortalecer y mantener este tipo de ganadería, que ha experimentado en los últimos años «una fuerte caída» en sus rebaños debido a su menor productividad en comparación con la ganadería intensiva.
Reconocimiento de su papel en el desarrollo rural
A pesar de la situación, el consejero enfatizó que la ganadería extensiva es «una parte fundamental» para el desarrollo de los pueblos donde se asienta, generando empleo y riqueza, lo que contribuye a la estabilidad poblacional en estas áreas. También aseguró que el plan es compatible con la ganadería intensiva, resaltando que no deben existir dicotomías entre ambas modalidades. «Son importantísimas todas ellas, pero en la extensiva es donde hemos visto mayor incidencia en la desaparición progresiva de este tipo de ganado», afirmó.
Colaboración con organizaciones agrarias
Martínez Lizán agradeció a la Dirección General de Ordenación Agropecuaria por su labor en la elaboración de este Plan, así como a las organizaciones agrarias por sus aportaciones. En el período de exposición pública, el documento recibió más de 60 propuestas que fueron incorporadas en su versión final. El consejero resaltó que este plan «está vivo» y se adaptará a la realidad del sector ganadero, que actualmente recibe un apoyo de 184 millones de euros por parte de la Administración regional, incluyendo fondos europeos y estatales.
Expectativas de futuro
El consejero concluyó que se buscará fortalecer el sector ganadero en la próxima revisión del programa de la PAC, con la esperanza de implementar nuevas medidas que ayuden a revitalizar la ganadería en el territorio.
Opiniones desde el ámbito agrario
Por su parte, la presidenta de Asaja Toledo, Blanca Corroto, recordó que hace tres años su organización presentó un plan de ganadería que abarcaba no solo la extensiva, sino también la intensiva y semi intensiva. A pesar de considerarlo «más ambicioso» que el plan actual, valoró positivamente la iniciativa del Gobierno, afirmando que «por algo se empieza».
Desafíos del sector
Corroto advirtió que la ganadería extensiva enfrenta un «peligro de extinción» y carece de rentabilidad, lo que provoca problemas de relevo generacional y escasez de mano de obra. «Esperamos que este plan disponga de un presupuesto robusto», indicó, mencionando los retos como las enfermedades, la falta de orientación de la PAC hacia este tipo de ganadería y los altos costos de producción.
Valoración del papel de la ganadería extensiva
Roberto Gallego, secretario general de Agrama, expresó su apoyo al reconocimiento de la ganadería extensiva, señalando que esto beneficia la protección de las razas autóctonas que aprovechan los recursos naturales y contribuyen a la biodiversidad y al desarrollo rural. Finalmente, desde la Fundación Global Nature, se destacó el trabajo de los pastores y la importancia de un pastoreo regulado como herramienta de conservación de los espacios naturales, resaltando que la ganadería extensiva mejora el suelo, incrementa la biodiversidad y ayuda a recuperar especies perdidas.
