El piloto español de Moto2, José Antonio Rueda, se muestra entusiasmado ante la inminente disputa del Gran Premio Estrella Galicia 0,0 de España, que tendrá lugar este fin de semana en el Circuito de Jerez de la Frontera-Ángel Nieto. Para Rueda, esta carrera es «la mejor del año» y un sueño para muchos en el mundo del motociclismo, mientras que su enfoque sigue siendo «ir poco a poco» en su nueva categoría, donde su principal objetivo es «ser consistente en cada carrera».
Expectativas para el Gran Premio en Jerez
En una entrevista ofrecida el miércoles por Estrella Galicia 0,0, Rueda destacó la singularidad del Gran Premio en Jerez: «Es la mejor carrera del año. Siempre es especial por su afición. Tener la ‘catedral del motociclismo’ en casa es impresionante; todo el mundo sueña con correr al menos una vez en Jerez», expresó el piloto.
Recuerdos de la victoria en Moto3
El sevillano, que el año pasado se coronó campeón en Moto3, recuerda ese triunfo como «superespecial». «Ser andaluz y ganar frente a la afición de casa es lo que uno siempre sueña. Fue un momento inolvidable que espero repetir, y para eso trabajo cada día», confesó.
Desafíos en Moto2
A pesar de su éxito en Moto3, Rueda reconoce que Moto2 es un reto considerable. «Es una categoría muy difícil donde todo puede cambiar rápidamente. Hay que dar pasos firmes para no caer en falsos movimientos», advirtió. Actualmente se siente «muy bien», pero subraya la importancia de construir una buena base para el futuro.
Objetivos a corto y medio plazo
Respecto a sus metas, el piloto andaluz explicó: «Si quieres ir muy rápido, también puedes retroceder rápidamente. Por ahora, mi objetivo a corto plazo es acumular puntos y ser más consistente en cada carrera. A medio plazo, quiero estar delante, pero he de ser realista; acabo de dar el salto y debo ir poco a poco».
La influencia de la familia y Estrella Galicia 0,0
Rueda, quien se proclamó campeón del mundo de Moto3, asegura que este éxito no ha cambiado su esencia: «Sigo siendo la misma persona. Aunque sea campeón, en casa sigo siendo el mismo de antes». Sin embargo, reconoce que en el ‘paddock’ puede notar algunas miradas distintas debido a su nuevo estatus.
Desde sus inicios, ha contado con el respaldo de Estrella Galicia 0,0: «En 2016 corrí mi primer año en velocidad y al año siguiente entré en Monlau Competición con Estrella Galicia 0,0, primero en la categoría de 85 cc y luego en la Talent European Cup». Rueda recordó el momento en que su padre le comunicó que había sido seleccionado para el equipo: «Estaba en MotorLand Aragón y fue una gran ilusión formar parte del proyecto».
Momentos clave en su carrera
El piloto rememoró que su participación en la Red Bull MotoGP Rookies Cup y en el Junior GP, donde ganó ambos campeonatos, fue un punto de inflexión en su carrera. «Sin la oportunidad de Monlau Competición y Estrella Galicia 0,0, no habría podido seguir compitiendo. Estoy muy agradecido por todo lo que han hecho por mí, especialmente en el aspecto económico, ya que competir a este nivel conlleva muchos gastos», afirmó.
Inicios en el motociclismo
Su pasión por las motos comenzó de niño con un «regalo» de su abuela: «Era una moto eléctrica que me encantaba. No recuerdo exactamente cuál era, pero guardo algunas fotos». Tras probarla, Rueda decidió que quería «una que corriera más», lo que llevó a sus padres a comprarle una moto de gasolina dos años y medio después.
La importancia de la familia
Rueda también destacó cómo su hogar en Los Palacios y Villafranca le proporciona tranquilidad y equilibrio, convirtiéndose en un lugar de desconexión. Reconoció el esfuerzo de su familia: «Gracias a mis padres y al sacrificio que hicieron en mis inicios, estoy donde estoy».
Con cuatro hermanos, Rueda comparte una fuerte conexión familiar. «Me conocen muy bien y saben qué decirme en cada momento. Siempre me recuerdan que disfrute sobre la moto, que es lo más importante, y que los resultados llegarán si disfruto. Cuando compito, puedo concentrarme y separar mi vida personal de mi carrera, lo que creo que me hace un mejor piloto y persona», concluyó.
