La Cátedra del Tajo UCLM-Soliss ha presentado este viernes su propuesta de nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que incluye la necesidad de disminuir de 20 a 8 hectómetros cúbicos la cantidad máxima trasvasable en nivel 3 en situación de excepcionalidad hidrológica.
Así lo han dado a conocer en una rueda de prensa el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, Borja Castro, la directora de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, Beatriz Larraz, y el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, doctor en Hidrología y Gestión de los Recursos Hídricos y miembro de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, Antonio de Lucas.
Una propuesta con la que se pretende evitar lo «máximo posible» la situación de excepcionalidad hidrológica en los embalses de cabecera y que pretende dar «una mayor estabilidad» al trasvase. De igual modo, en el Levante se podría saber «siempre» el agua del que van a disponer, han destacado.
«Con esta nueva propuesta se conseguiría no entrar en ningún momento en niveles 3 y 4 de excepcionalidad hidrológica, por lo que se conseguirían los dos objetivos: el de minimizar (hasta llevar a cero) estas ocasiones y estabilizar los trasvases, ya que no entrar en niveles 3 y 4 hace que la cantidad de agua a trasvasar sea conocida por los agricultores desde el inicio de las campañas. A cambio, la cantidad media anual trasvasada se vería reducida a 239 hm³/año de media hasta 2026; 209 hm³/año durante 2026 y 187 hm³/año de media a partir de 2027.»
«Una cuestión importante de la propuesta es que se recuperaría la función de los embalses de Entrepeñas y Buendía como embalses de regulación del río Tajo, junto con los usos de industrias del ocio y del turismo en dichos embalses.» afirman desde el estudio.