Castilla-La Mancha ha dado un paso significativo hacia la mejora de la seguridad del paciente en su sistema de salud con la reciente implementación de un nuevo decreto. Esta normativa tiene como objetivo establecer un modelo homogéneo y estructurado que garantice una atención sanitaria más segura, eficaz y de calidad en todos los centros y servicios sanitarios de la región.
Aplicación a centros públicos y privados
De acuerdo con la información proporcionada por la Junta en una nota de prensa, este decreto se aplicará a todos los centros sanitarios públicos y también a aquellos centros privados que realicen actividades asistenciales relevantes. Por primera vez, se establece un marco organizativo común que refuerza la cultura de seguridad del paciente en el sistema sanitario regional.
Declaraciones de Montserrat Hernández
Montserrat Hernández, directora general de Cuidados y Calidad del Sescam, ha subrayado la importancia de este decreto al señalar que «supone un paso decisivo para consolidar la seguridad del paciente como un elemento central en la calidad asistencial, avanzando hacia un modelo más preventivo, más transparente y orientado a la mejora continua».
Un modelo estructurado y orientado a la prevención
La nueva norma impone la obligación de que todos los centros y servicios sanitarios implementen un conjunto de elementos organizativos clave. Entre ellos se incluyen la elaboración de un plan de seguridad del paciente y gestión de riesgos, la designación de un referente en esta área, la creación de comisiones específicas y la implementación de sistemas de notificación de incidentes.
Hernández ha enfatizado que «se trata de pasar de actuaciones puntuales a un sistema organizado, en el que todos los centros trabajen con los mismos estándares y herramientas para identificar riesgos, aprender de los incidentes y mejorar de forma continua».
Sistema de notificación de incidentes
Uno de los aspectos más destacados del decreto es el fomento de un sistema de notificación de incidentes que será confidencial, no punitivo y enfocado al aprendizaje. Esta medida permitirá el análisis de errores o situaciones de riesgo, con el fin de prevenir su repetición.
Cultura de seguridad y aprendizaje continuo
El nuevo marco normativo también promueve una cultura de seguridad centrada en la prevención, la comunicación y el aprendizaje compartido entre los profesionales de la salud. Se establecen prácticas seguras obligatorias, tales como la correcta identificación de los pacientes, la prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria y el uso seguro de medicamentos.
Objetivo de mejora continua
La directora general de Cuidados y Calidad ha manifestado que «queremos que los profesionales cuenten con herramientas que les permitan anticiparse a los riesgos y que cada incidente se convierta en una oportunidad para mejorar el sistema en su conjunto».
Más seguridad y confianza para los pacientes
La implementación de este modelo está diseñada para disminuir la ocurrencia de eventos adversos evitables, al tiempo que refuerza la confianza de la ciudadanía en el sistema sanitario público. Hernández ha afirmado que «garantizar la seguridad del paciente es garantizar una atención sanitaria de calidad, y eso solo es posible con organizaciones que aprenden, que se evalúan y que están comprometidas con la mejora constante».
Finalmente, el decreto establece un plazo de doce meses para que los centros y servicios sanitarios se adapten a los nuevos requisitos, consolidando así un modelo que coloca a Castilla-La Mancha a la vanguardia de las políticas de calidad y seguridad asistencial.
