La escritora y profesora Caridad Gómez, originaria de Fuenteálamo en Albacete, ha presentado su primer poemario titulado ‘Y de repente abril’. Esta obra, que reúne 53 poemas, refleja un viaje entre la herida y la sanación, utilizando el amor como hilo conductor para explorar un renacer existencial. La autora, quien ha estado vinculada a la escritura desde los 12 años, logra una conexión especial con sus lectores a través de un estilo emocional y accesible.
Un viaje entre la herida y la cura
Gómez ha compartido su perspectiva sobre su obra, aclarando que no se limita a abordar solo el amor. «Es un renacer existencial, un tránsito desde la herida, que puede ser cualquier dolor emocional, hasta la cura», explicó la autora. En su opinión, plasmar estos sentimientos en palabras y publicarlos representa una forma de sanación. «Es fundamental que alguien pueda recorrer ese camino y recordar que todo pasa, que regresar a uno mismo es la esencia del poema», añadió durante una entrevista con Europa Press.
Motivaciones en la escritura
La autora ha subrayado que su motivación principal al escribir no es de carácter económico, sino que busca que su audiencia reciba el mensaje que ha trabajado con dedicación. «La poesía es la autobiografía de la especie, todos compartimos emociones, lo que nos llena o nos duele», reflexionó Gómez.
Prólogo de Andrés García Cerdán
‘Y de repente abril’ cuenta con un prólogo del reconocido escritor Andrés García Cerdán, quien elogia la habilidad de Gómez para «convertir en canto de jilguero la tristeza». Cerdán destaca la honestidad de sus escritos, sugiriendo que a veces es preferible dejar que «el corazón hable» en este «diario sentimental» que narra una «aventura interior».
Estructura del poemario
La obra se divide en tres partes: la primera se centra en el dolor, donde el lector se enfrenta a diferentes temas emocionales, incluyendo el poema ‘Tantas como ella’, que aborda la prostitución y la necesidad de recordar el sufrimiento ajeno. Gómez enfatiza la importancia de la empatía, aunque no está segura de si su mensaje ha sido bien interpretado.
La segunda parte representa el tránsito, un reflejo de la vida y los altibajos que se experimentan en las relaciones y procesos emocionales. «Es un poco de todo lo que ocurre a lo largo de los días y las vidas», explicó.
Finalmente, la sección de la cura se enfoca en «sacar luz de la oscuridad y reconocer que todo pasa». Aquí se encuentra el poema que da nombre al libro, ‘Y de repente abril’, donde la llegada de este mes simboliza más que un simple cambio en el calendario. «Recuerda que la vida se construye con risas; al final, todo pasa», concluye Gómez en su lírica.
Proyectos futuros
Respecto a futuros trabajos, la autora ha compartido que, aunque hace tres meses no planeaba publicar más, ahora tiene la ilusión de escribir sobre «la docencia», explorando la vida del profesor y el alumno. Este nuevo proyecto, sin embargo, aún está en fase conceptual.
Desafíos en la enseñanza de la literatura
Como docente de Lengua y Literatura en el Instituto Miguel Hernández de Ocaña, Gómez ha comentado los retos que enfrenta para transmitir el amor por la literatura a sus alumnos. «Es complicado, hoy en día se lee mucho menos y hay menos interés debido a la rapidez del mundo digital», reflexionó.
Por esta razón, ha incluido «poemas muy cortos», adaptándose a la era de la inmediatez en la que vivimos. «Los jóvenes prefieren textos breves, ya que se ven atraídos por las redes sociales», explicó. Sin embargo, Gómez teme que esta tendencia esté empeorando, ya que «los jóvenes pasan mucho tiempo en las redes, lo que afecta su inmersión en la lectura».
