Romelu Lukaku, el delantero belga del Nápoles, se encuentra en una situación delicada, ya que el club italiano evalúa la posibilidad de tomar medidas disciplinarias en su contra debido a su ausencia en los entrenamientos tras su regreso de la selección nacional durante este parón internacional.
Comunicado del SSC Nápoles
El SSC Nápoles ha emitido un comunicado donde informa que Lukaku no se presentó a la convocatoria del martes para reanudar los entrenamientos. «El club se reserva el derecho de decidir si toma las medidas disciplinarias pertinentes, así como si mantiene al jugador en el equipo de forma permanente», destaca el mensaje del actual campeón de la Serie A.
Problemas físicos del delantero
El futbolista de 32 años dejó la concentración de la selección belga, que se preparaba para disputar amistosos contra Estados Unidos y México, y regresó a Bélgica para recibir tratamiento médico. En su cuenta de ‘Instagram’, Lukaku explicó: «La verdad es que en las últimas semanas no me encontraba bien físicamente y me hice unas pruebas que revelaron que tenía una inflamación y líquido en el músculo flexor de la cadera, junto al tejido cicatricial».
Decisión de rehabilitación en Bélgica
El delantero comentó que, dado que este es el segundo problema físico que enfrenta desde su regreso a principios de noviembre, ha optado por realizar su rehabilitación en su país natal. A pesar de la situación, Lukaku subrayó que «nunca» podría darle «la espalda al Nápoles».
Compromiso con el Nápoles
Lukaku también expresó su deseo de contribuir al éxito de su equipo: «No hay nada que me gustaría más que jugar y ganar para el Nápoles». Sin embargo, enfatizó la importancia de estar completamente recuperado: «Ahora mismo tengo que asegurarme de estar al cien por cien físicamente porque últimamente no lo he estado y eso me ha pasado factura mentalmente». Desde su llegada, el delantero ha disputado solo siete partidos con el Nápoles, habiendo perdido la primera parte de la temporada por una grave lesión muscular.
