La Vuelta Femenina 26 by Carrefour.es, que se llevará a cabo del 3 al 9 de mayo, representa la cuarta edición de esta prestigiosa ronda española en su formato actual. La competición culminará con dos fascinantes etapas en Asturias, finalizando en Les Praeres y el Alto de L’Angliru. Sin embargo, más allá del foco de la élite, la labor de clubes como la Escuela de Ciclismo Viella, ubicada en la pequeña parroquia del municipio de Siero, está alimentando la base del ciclismo femenino.
Fundadores de la Escuela de Ciclismo Viella
En el corazón de esta escuela se encuentran Paco Fuentes y Carlos ‘Cali’ González. Este último es el padre de Alicia González Blanco, quien compite en el equipo francés St Michel-Preference Home-Auber93, después de haber pasado por el LifePlus británico, el Movistar Team y el Lointek. También es padre de Lucía González, una destacada ciclista en la modalidad de ciclocross, donde ha sido campeona de España en seis ocasiones.
‘Cali’ ha sido el mentor de más de un centenar de chicas que, en su momento, lucieron los dorsales de su equipo cadete y juvenil, patrocinado por Guttrans, una empresa de transportes con sede en Viella. «Todo comenzó con una extraescolar para los niños del pueblo. Siempre he sido un apasionado del ciclismo. Lucía se enganchó a competir con el Club Ciclista Colloto de Oviedo, y cuando Alicia mostró interés, decidimos crear una escuela para ella y para todos los jóvenes de la zona», recuerda ‘Cali’.
Crecimiento de la escuela ciclista
El proyecto comenzó con solo ocho ciclistas; hoy, la escuela cuenta con 55, más 17 en la extraescolar. La evolución de la ‘quinta’ de Alicia les llevó a formar un equipo cadete y juvenil. A diferencia de otras historias que terminan cuando las hijas de los fundadores dejan el ciclismo, Paco y ‘Cali’ siguen comprometidos con la escuela, celebrando sus 25 años de existencia.
Experiencias de antiguas alumnas
Laura Álvarez, narradora en Eurosport y antigua alumna de la escuela, también comparte su experiencia. «Corría con la escuela de mi pueblo, Grado, pero era la única chica y competía con los chicos. El club se esforzaba por llevarme a competiciones femeninas, pero no quería agobiarles. Ellos me pusieron en contacto con ‘Cali’, quien me abrió las puertas de su equipo», relata la comunicadora asturiana.
Álvarez destaca lo que aprendió en la escuela: «Aprendí mucho sobre ciclismo, sobre cómo sentirme útil, trabajar en equipo y superar momentos difíciles. ‘Cali’ nos trataba con naturalidad; nos exigía en los entrenamientos, pero era muy alentador en las carreras. La convivencia era maravillosa, todos compartíamos casa rural en los viajes», añade.
La influencia de ‘Cali’
Isa Martín, ciclista UCI durante varios años y actual delegada de la Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP) en España, también recuerda su paso por la escuela. «Era un equipo muy familiar y humilde. ‘Cali’ nos cuidaba y transmitía calma. Nunca hubo una mala palabra ni enfados, incluso cuando cometíamos errores en las carreras. Siempre fue constructivo y cercano», comenta Martín.
Martín, quien ahora dirige un equipo juvenil (Mirat), refleja sobre su experiencia: «Les digo a las ciclistas lo mismo que él me decía a mí. Ahora aprecio aún más el esfuerzo que él y sus compañeros hacían por nosotras», concluye.
Creando referentes en el ciclismo
Alicia González elogia la dedicación de su padre: «A pesar de que Lucía y yo somos profesionales, mi padre sigue siendo el más apasionado por el ciclismo en casa. Con las corredoras, su prioridad siempre fue el esfuerzo y la seriedad, asegurándose de que diéramos lo mejor de nosotras mismas», explica.
Aunque el número de ciclistas profesionales que han surgido de la Escuela de Ciclismo Viella es limitado, muchas de sus antiguas pupilas se han convertido en fisioterapeutas, nutricionistas y biotecnólogas, cumpliendo así la misión de la escuela de crear referentes en el deporte.
Para la generación de Álvarez y Martín, la figura de Alicia González fue un referente en un tiempo en que las competiciones femeninas eran escasas. «Era nuestra ídolo. ‘Cali’ lo sabía y usaba su ejemplo para motivarnos. Sin él y su escuela, tal vez me habría alejado del ciclismo tras los cadetes», recuerda Álvarez.
El legado de Paco y ‘Cali’, al igual que el de otros clubes, perdura en las ciclistas que han formado. Este legado es una de las semillas que se disfrutarán en la próxima Vuelta Femenina 26 by Carrefour.es.
