El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha dado un paso importante al firmar un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Toledo y los municipios de Guadamur y Polán, enfocado en el suministro de agua potable. Este acuerdo, que busca fortalecer los lazos históricos y la cooperación entre localidades vecinas, fue anunciado por el Consistorio toledano.
Detalles del convenio de colaboración
El convenio, que tendrá una duración inicial de cuatro años con posibilidad de prórroga, incluye la creación de una comisión de seguimiento. Esta comisión estará compuesta por representantes de los tres ayuntamientos y su objetivo será asegurar el correcto funcionamiento del acuerdo.
Abastecimiento garantizado desde 2000
Este acuerdo, que ha estado vigente desde el año 2000, asegura el abastecimiento de agua potable a Guadamur y Polán a través de las instalaciones del Ayuntamiento de Toledo. El suministro se realiza específicamente desde el depósito del Cerro de los Palos, que recibe agua del sistema Picadas-Almoguera.
En virtud del convenio, el Ayuntamiento de Toledo se compromete a proporcionar agua potable a ambas localidades, lo que constituye actualmente la única solución técnica viable para garantizar el acceso a este recurso esencial.
Compromisos de los municipios
Por su parte, los ayuntamientos de Guadamur y Polán se encargarán del mantenimiento de las infraestructuras de distribución que van del depósito hasta sus respectivos municipios. Además, asumirán el abono proporcional de los costes del servicio, que incluye el precio del agua en alta fijado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, así como los costes de elevación y bombeo.
Un gesto de solidaridad
El alcalde Velázquez ha destacado el carácter solidario de este convenio, describiéndolo como «un gesto de solidaridad que había que renovar». Además, recordó que este acuerdo busca evitar situaciones pasadas en los municipios, donde, especialmente durante el verano, era común que se necesitara el suministro de agua a través de cisternas para los vecinos.
Gracias a las infraestructuras implementadas entre 2000 y 2001, esta problemática ha sido superada, asegurando desde entonces un suministro de agua estable y seguro para los habitantes de Guadamur y Polán.
