Este sábado, el ciclista esloveno Tadej Pogacar, representante del UAE Team Emirates-XRG, se ha consagrado campeón de la 117ª edición de la Milán-San Remo. La prestigiosa carrera, que abarcó un recorrido de 298 kilómetros entre Pavía y San Remo, vio a Pogacar superar una caída y alzarse con la victoria en un emocionante esprint final frente al británico Thomas Pidcock del equipo Pinarello-Q36.5, logrando así su undécimo ‘monumento’.
Pogacar se recupera de una caída en la Cipressa
El campeón del mundo, que había finalizado en tercer lugar en la ‘Classicissima’ en 2024 y 2025, sufrió una caída en la aproximación a la Cipressa, a 32 kilómetros de la meta. No obstante, su determinación le permitió volver a unirse al grupo principal justo al inicio del ascenso. A falta de 24 kilómetros, Pogacar lanzó un ataque, llevándose consigo a Pidcock y al neerlandés Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech), quien había sido ganador de la clásica en 2023 y 2025.
El desenlace en la Vía Roma
Durante las primeras rampas del Poggio, Pogacar aceleró y descolgó a Van der Poel, quien fue rápidamente alcanzado por los perseguidores. El británico Pidcock fue el único que logró mantener el ritmo del esloveno. En un emocionante final, Pogacar se lanzó a 200 metros de la meta en la Vía Roma, sellando su victoria con un tiempo de 6:35:49.
Un nuevo ‘monumento’ para Pogacar
Con esta victoria, Pogacar se convierte en el primer esloveno en ganar la ‘Classicissima’, añadiendo otro ‘monumento’ a su impresionante palmarés que ya contaba con diez: cinco Giros de Lombardía, tres Lieja-Bastoña-Lieja y dos Tours de Flandes. Ahora, solo le falta la París-Roubaix para completar el quinteto de grandes clásicos del ciclismo.
Reflexiones post carrera
Tras la carrera, Pogacar compartió sus impresiones: «Cuando me caí, por un segundo pensé que todo había terminado. Por suerte, pude volver a subirme a la bici rápidamente, no sufrí muchos daños. Vi a mis compañeros Florian Vermeersxh y Felix Grossschartner; dieron todo para ayudarme a regresar a la cabeza de carrera y me dieron esperanza. Sin equipo, me habría ido directamente a San Remo a ver la llegada».
Desarrollo de la carrera
El primer ‘monumento’ del año comenzó con una fuga de nueve corredores, quienes llegaron a tener una ventaja de casi siete minutos. Sin embargo, el pelotón, liderado por el UAE Emirates-XRG, mantuvo la situación bajo control en todo momento. Con el paso de los kilómetros, el grupo delantero fue perdiendo unidades, y antes de la subida a la Cipressa, la carrera se volvió más intensa.
Recuperado de su caída, Pogacar lanzó su ataque a 24 kilómetros de la meta, en el que solo Pidcock y Van der Poel pudieron seguirle. A pesar de sus intentos por deshacerse de ellos, fue en el inicio del Poggio cuando el neerlandés quedó fuera de combate. La lucha se mantuvo hasta los últimos kilómetros, donde el campeón mundial y Pidcock intercambiaron ataques, resolviéndose todo en el esprint final, donde Pogacar se llevó la victoria. El podio lo completaron Pidcock y el belga Wout van Aert (Visma-Lease a Bike), quien llegó a cuatro segundos del ganador.
