El All England Club ha confirmado que la tecnología de vídeoarbitraje estará en funcionamiento en seis pistas durante la próxima edición de Wimbledon, el tercer ‘Grand Slam’ de la temporada. Esta decisión sigue a la introducción del sistema de línea electrónica el año pasado, que generó cierta controversia debido a un fallo notable que afectó un partido de cuarta ronda entre Sonay Kartal y Anastasia Pavlyuchenkova.
Nuevas medidas para impugnar decisiones arbitrales
A pesar de la polémica anterior, los organizadores han decidido avanzar con más tecnología. Los jugadores que compitan en partidos individuales en las seis pistas principales tendrán la posibilidad de impugnar decisiones arbitrales, como por ejemplo si una pelota ha rebotado dos veces o si un jugador ha tocado o se ha inclinado sobre la red.
Controversias recientes en el tenis
Este sistema también se aplicará a decisiones de obstrucción, un aspecto que podría generar más debates. Recientemente, en Indian Wells, el británico Jack Draper perdió un punto de manera discutible cuando el árbitro, tras revisar la jugada, determinó que un gesto realizado por Draper había distraído a su oponente, el ruso Daniil Medvedev, a pesar de que el punto continuó.
Mejoras en la visibilidad de decisiones
Además, se han implementado mejoras en los marcadores, que ahora mostrarán una señal visual cuando los golpes sean considerados fuera. Esta medida responde a los comentarios de los aficionados durante el torneo del año pasado, quienes señalaron que les resultaba difícil escuchar las decisiones automáticas.
