Este viernes, el Arzobispado de Toledo ha abierto las puertas de la exposición ‘De amor herido’, una colección que agrupa 25 obras del artista Luis Arturo Giménez Alamán. Esta serie está inspirada en los versos del místico San Juan de la Cruz, reflejando un mensaje que, aunque espiritual, resuena en la actualidad.
La inauguración de la muestra
Durante la inauguración, Giménez Alamán compartió sus pensamientos sobre la obra, acompañado por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, y la delegada de Fe y Cultura de la Archidiócesis, Pilar Gordillo. El artista destacó que las piezas expuestas incluyen pintura, dibujo, escultura y elementos audiovisuales, todas centradas en la vida y obra del santo.
Influencias de San Juan de la Cruz
Giménez Alamán expresó que el «cántico espiritual» de San Juan de la Cruz ha tenido un papel significativo en su vida. Su admiración por el místico le ha llevado a recorrer lugares emblemáticos relacionados con él, como Ávila, Toledo y Fontiveros, su lugar de nacimiento. Según el artista, las obras reflejan cómo San Juan se acerca a la experiencia del amor, un tema universal que sigue vigente en la actualidad.
Año de aniversarios para San Juan de la Cruz
Pilar Gordillo, por su parte, subrayó que este año es especial para San Juan de la Cruz, ya que se conmemoran 300 años desde su canonización y 100 años desde su designación como doctor de la Iglesia. Destacó que Toledo debía rendir homenaje al santo, quien vivió una «aventura personal única» en la ciudad. «Apenas pudo disfrutar de Toledo, ya que fue traído para ser encarcelado», explicó, recordando que San Juan de la Cruz estuvo encarcelado durante nueve meses entre 1577 y 1588.
La vida en la celda
Gordillo narró que el santo pudo haber muerto en su celda debido a enfermedades o hambre, pero finalmente logró escapar utilizando su manta y capillo para descender. En su huida, llevaba consigo un «cuadernillo medio destrozado» que contenía canciones importantes en su obra. «Esta exposición es un abrazo a todos los visitantes, una invitación a contemplar y dejarse envolver por la belleza de las obras», manifestó.
La importancia de la exposición
El arzobispo Francisco Cerro Chaves calificó la exhibición como «necesaria» para la ciudad, resaltando la profunda huella que San Juan de la Cruz ha dejado en la historia de la Iglesia. Consideró que la obra de Giménez Alamán es un «viaje» que recuerda que, incluso en momentos de sufrimiento, Dios nos guía con paciencia y fidelidad.
Reflexiones sobre la libertad del alma
Cerro Chaves añadió que, durante su encarcelamiento, San Juan de la Cruz no solo mantuvo su espíritu vivo, sino que también creó algunas de sus composiciones más profundas. «Desde aquella celda, junto al Tajo, se recuerda que la verdadera libertad del alma no depende de la ausencia de dificultades, sino de la presencia del amor divino que nos transforma desde dentro», reflexionó. El arzobispo concluyó expresando su esperanza de que esta muestra inspire a todos a vivir su fe con la intensidad de San Juan de la Cruz, aprendiendo a descubrir a Dios en los momentos de silencio y dificultad.
