La Federación Empresarial Toledana (Fedeto) ha expresado su satisfacción por la decisión del Gobierno de España de incorporar la reducción del IVA de los combustibles al 10% en el decreto destinado a abordar la crisis provocada por la guerra de Irán. Sin embargo, los líderes de la organización empresarial han manifestado su preocupación por el retraso en la implementación de estas medidas, que llegan después de más de una semana de solicitudes y cuando otros países de la región ya han tomado acciones para mitigar la inflación.
Críticas por el retraso en las medidas
En una entrevista con Europa Press, Javier de Antonio Arribas, presidente de Fedeto, y Manuel Madruga, secretario general de la organización, han señalado que, a pesar de la coincidencia con sus propuestas, el contenido del decreto se ha hecho esperar. De Antonio Arribas recordó que Fedeto fue la primera entidad en hacer público un comunicado el 6 de marzo, sugiriendo las medidas que consideraban necesarias. Sin embargo, lamentó que «llegamos tarde» y destacó que el aumento de precios durante las más de dos semanas de conflicto no se verá completamente compensado por la medida fiscal.
El presidente de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicios afirmó que la subida de precios ha estado muy cerca de los 35 céntimos, mientras que la reducción del IVA solo implica una bajada de aproximadamente 17 céntimos, lo que genera un efecto inflacionista. Por su parte, Manuel Madruga criticó la indecisión del Gobierno, señalando que otros países han tomado medidas que, aunque discutibles, son necesarias según sus criterios.
Atribución de responsabilidades y efectos económicos
Madruga también expresó su descontento con la falta de acción del Ejecutivo, sugiriendo que se está evitando asumir responsabilidades al cargar la culpa en las empresas. Este comportamiento lo calificó de «vergonzoso y despreciable», y ejemplificó con el caso de las estaciones de servicio, que han sido acusadas injustamente de aumentar precios, a pesar de que el incremento de costos no se ha reflejado en toda la cadena de valor.
Los efectos económicos ya se están sintiendo, advirtió Madruga, y las empresas comenzarán a repercutir estos costos en la cadena de valor. También subrayó que la reducción del IVA tendrá un impacto limitado, sugiriendo que la clave está en la disminución de los impuestos especiales, que representan casi el 50% del coste. «Aunque se baje el IVA, el consumidor enfrentará un aumento de precios cuando estos costos se trasladen al final de la cadena», afirmó.
Expectativas sobre la crisis
En cuanto a la duración de la crisis, De Antonio Arribas hizo hincapié en que esta guerra es diferente a la de Ucrania, ya que ataca directamente las fuentes de energía. «Los depósitos, pozos petrolíferos y la logística son objetivos militares», explicó, lo que hace que el efecto económico sea «muy difícil de controlar». El presidente de Fedeto anticipó que la espiral inflacionista y los precios seguirán en aumento, lo que podría requerir revisiones constantes de las medidas.
Propuestas para un cambio fiscal
Respecto al tiempo necesario para volver a la normalidad, De Antonio Arribas estimó un mínimo de seis meses tras el final del conflicto, aunque advirtió sobre la incertidumbre de su duración. Por su parte, Madruga destacó que algunas medidas son respuesta a problemas estructurales más allá de la crisis actual, haciendo hincapié en la necesidad de revisar la política fiscal. Criticó que en España, los impuestos son inamovibles y se modifican solo en tiempos de crisis, lo que afecta directamente a las empresas.
Finalmente, el secretario general de Fedeto abogó por un mayor «diálogo social», que considera ausente en las cuestiones nacionales, enfatizando que es esencial tener un sistema fiscal que se adapte a la realidad económica y no lo que se está viviendo actualmente.
