El esquiador español Oriol Cardona, quien ha logrado destacar como doble medallista olímpico en los recientes Juegos de Invierno celebrados en Milán-Cortina d’Ampezzo, compartió sus reflexiones sobre la soledad que implica competir en esquí de montaña. Cardona, que ha invertido «muchos años» en un deporte considerado minoritario, describió esta experiencia como «muy solitaria», afirmando que esa es «la parte más dura» de su carrera profesional.
La soledad en el deporte de montaña
Durante un evento en Madrid en el marco del ciclo de conferencias ‘Technogym Talks’, Cardona comentó: «Es un deporte muy aislado, tienes que ir a algún sitio alejado para practicarlo. Y en ese sentido es muy solitario».
Inicios en el esquí de montaña
El esquiador, que se coronó campeón del esprint individual en los recientes Juegos Olímpicos, recordó cómo comenzó su andadura en el esquí de montaña. «A los 20 años más o menos», fue cuando se interesó por primera vez en esta disciplina. «Siempre he tenido mucha tradición por el deporte en casa, siempre he sido muy competitivo», explicó el catalán sobre sus raíces familiares y su juventud ligada al deporte.
Compromiso y dedicación al deporte
Cardona reveló que trabajaba en campañas forestales para obtener ingresos, pero decidió, en un momento determinado, «centrarse al 100% en el deporte» y dedicar su vida a esta pasión. A los 31 años, su palmarés es ya notable, y enfatizó: «Han sido muchos años de apostar por un deporte minoritario y de picar piedra por un deporte que a mí me apasionaba».
Recuerdos de los Juegos Olímpicos
El esquiador compartió su instante más memorable de los recientes Juegos Olímpicos: «Una puerta antes de llegar a meta, me giré y vi al ruso atrás, y me volví a girar y delante vi a mi gente y a amigos que habían venido desde lejos. Es el momento que recuerdo de máxima felicidad».
Desafíos y emociones en la competición
Cardona también habló sobre la experiencia de debutar en esquí de montaña en unos Juegos Olímpicos, algo sin precedentes. «La magnitud del evento hace que veas todo muy grande», comentó. Reconoció que los días previos a la competición había más presión, pero el día de la prueba se sintió bien y todo fluyó de manera natural.
La presión de la competición
El esquiador destacó que durante los Juegos Olímpicos se presentaron más fallos que en las pruebas de la Copa del Mundo, lo que pone de manifiesto la necesidad de mantener la calma bajo presión: «Si pierdes un segundo o dos, pierdes la carrera. Un mal cambio es un momento crítico de la carrera», advirtió.
Reflexiones sobre el futuro
Cardona reflexionó sobre su futuro y el deseo de participar en los próximos Juegos Olímpicos de Alpes Franceses 2030. «El futuro ahora es digerir todo lo vivido, descansar un poco, y con la edad que tengo, tengo muchas ganas de vivir otros JJ.OO.», expresó.
Un llamado a las nuevas generaciones
Por último, el esquiador catalán subrayó la importancia de fomentar el esquí de montaña entre las nuevas generaciones: «Todos los que hacemos este deporte lo hacemos porque nuestros padres nos lo han inculcado». Cardona concluyó con la esperanza de que, si se amplía la base y la cantera del deporte, «podría pasar que dentro de ocho años hubiera otra medalla olímpica de oro».
