La secretaria general del Partido Popular (PP) en Castilla-La Mancha, Carolina Agudo, ha afirmado que los ciudadanos de la región desean «huir del socialismo» y que podrán lograrlo con su voto en las próximas elecciones. Según Agudo, tras once años de gobierno socialista, el Ejecutivo «está agotado».
Críticas a la sanidad y la educación
En una reciente entrevista con Europa Press, Agudo ha señalado varios ejemplos que respaldan sus acusaciones de «abandono». Entre ellos, destaca la situación de la sanidad, marcada por «protestas en hospitales y centros de salud con agendas insostenibles».
Asimismo, la secretaria general del PP critica el estado del sistema educativo, del cual asegura que «este gobierno le ha perdido el respeto» y ha convertido a los docentes en un gremio «de riesgo», debido a los ataques que sufren bajo la mirada del presidente regional, Emiliano García-Page.
Infraestructuras y situación del campo
Agudo también ha abordado la cuestión de las infraestructuras, señalando que las vías de comunicación de competencia autonómica «dan la imagen de un gobierno agotado».
En relación al sector agrícola, ha expresado que los agricultores «están hartos de que se les engañe», lo cual ha quedado evidenciado en las protestas recientes. Entre sus demandas, reclama una solución a la plaga de conejos y una reducción de la burocracia, ya que «están más tiempo en una gestoría rellenando papeles que subiéndose a un tractor».
Problemas de los trabajadores autónomos
Otro de los puntos que Agudo ha resaltado son las dificultades que enfrentan los trabajadores autónomos, quienes «cada día se les fríe más a impuestos».
Propuestas del Partido Popular
Ante este panorama, Carolina Agudo aboga por «tomar medidas» como las que ha propuesto el Partido Popular a nivel nacional. Estas iniciativas incluyen la protección de las familias en momentos difíciles, a través de una reducción del IVA y una bajada generalizada de impuestos.
Agudo ha enfatizado que «lo que tiene que hacer el Gobierno es tomar decisiones, algo que no hace». A su juicio, ha convertido la región en un «infierno fiscal», por lo que considera necesario bajar impuestos para facilitar el acceso a la vivienda y garantizar la rentabilidad de las cosechas. En lugar de ello, ha criticado la creación de un nuevo impuesto sobre el agua y ha reiterado la necesidad de implementar medidas sugeridas por su partido, como «eliminar burocracia o deflactar el IRPF».
