La reciente aprobación de una nueva convocatoria de ayudas para los centros especiales de empleo en la región ha sido anunciada por la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla. Este programa se centra en la inserción laboral de personas con discapacidad, enfatizando que su objetivo va más allá de simplemente subvencionar estructuras, buscando garantizar empleo protegido y promover entornos de trabajo adaptados para quienes enfrentan dificultades en su inserción laboral.
Nueva convocatoria dotada con 31,2 millones de euros
La nueva línea de ayudas cuenta con un presupuesto de 31,2 millones de euros, con el propósito de atender las necesidades específicas y las complicadas circunstancias laborales de los colectivos afectados. Esta inversión permitirá apoyar a unas 5.000 personas con discapacidad a lo largo de 2026, según ha informado la Junta en un comunicado.
Novedades para 2026
Esther Padilla ha destacado dos importantes novedades en esta convocatoria. En primer lugar, se incrementará en un millón de euros la línea destinada al pago de salarios de los trabajadores en los centros de empleo. La portavoz recordó la evolución significativa de este programa desde 2015, cuando la asignación para la línea salarial era de diez millones de euros, mientras que hoy se eleva a 29 millones, lo que representa un aumento casi triple. Este avance, según Padilla, proporciona estabilidad a los centros y seguridad a miles de familias.
En segundo lugar, se ampliará de dos a seis meses el plazo para realizar contrataciones vinculadas a la inversión, proporcionando mayor flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos por parte de los centros especiales de empleo. Esta medida mejorará la gestión material y presupuestaria de los recursos asignados.
Destinatarios de las ayudas
Las ayudas están dirigidas principalmente a las personas con discapacidad que tengan un grado reconocido igual o superior al 33%. Además, se dará prioridad a quienes padecen parálisis cerebral, trastornos de salud mental, discapacidad intelectual o trastorno del espectro del autismo, siempre que cumplan con el grado de discapacidad mencionado. «Estas son personas que requieren oportunidades reales de inserción laboral», subrayó Padilla, enfatizando que la inclusión debe traducirse en empleo, salario y autonomía personal.
Estructura del programa
El programa se divide en tres líneas diferenciadas. La primera, con una asignación de 1,2 millones de euros, está destinada a inversiones que generen empleo, abarcando maquinaria, equipamiento y adaptación de espacios de trabajo, permitiendo así la modernización de los centros. La segunda línea, con 29 millones de euros, se focaliza en el apoyo salarial de las personas con discapacidad contratadas. Por último, la tercera línea cuenta con un millón de euros para financiar unidades de apoyo y servicios de ajuste personal y social.
Desde 2015, la responsable autonómica ha recordado que se han acumulado más de 262,8 millones de euros en inversiones en esta línea de ayudas, lo que ha permitido consolidar puestos de trabajo y ofrecer oportunidades reales a personas que, sin este apoyo, tendrían mayores dificultades para acceder al mercado laboral.