El BBVA Research ha presentado un informe que muestra un panorama optimista para la economía de Castilla-La Mancha. Según sus estimaciones, el Producto Interior Bruto (PIB) de la región podría haber experimentado un crecimiento del 3,1% en 2025, con proyecciones de aumento del 2,4% y del 1,9% para los años 2026 y 2027, respectivamente. Durante este período, se estima que se crearán aproximadamente 47.000 nuevos empleos.
Detalles del informe por parte de BBVA Research
La presentación del informe económico titulado ‘Situación Castilla-La Mancha’ fue realizada este martes por Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, y Juan Carlos Hidalgo, director territorial Centro BBVA. Cardoso destacó que varios factores están impulsando este crecimiento, entre los que se incluyen una «inercia relativamente favorable» en la creación de empleo y un aumento en la dependencia de la demanda interna, que ha beneficiado a sectores que dependen del gasto de los hogares.
Impacto de los fondos Next Generation
Asimismo, la llegada de los fondos Next Generation ha sido clave para la mejora económica, con una ejecución cercana al 4% del PIB. Con la fecha límite de ejecución fijada para 2026, se prevé que estos fondos generen un «impacto positivo» en la actividad económica regional.
Cardoso también anticipó un crecimiento en el consumo de los hogares de Castilla-La Mancha y de los turistas extranjeros, lo que favorecerá un impulso en la inversión, especialmente en sectores que dependen del crédito, como la compra de bienes duraderos, automóviles y viviendas.
Cambio en la dinámica de consumo
El economista subrayó la «mayor presencia» de la demanda interna, con un notable crecimiento en sectores como supermercados, bares y restaurantes, así como en talleres de reparación de vehículos. Este cambio es significativo en comparación con el año anterior, cuando predominaban los sectores relacionados con el turismo, como alojamientos y transporte.
Influencia de la inmigración en el empleo
Cardoso también se refirió al «impulso positivo» que la inmigración ha tenido en el mercado laboral de Castilla-La Mancha, destacando que cerca del 80% del empleo creado en la región en los últimos años ha beneficiado a personas nacidas fuera de España.
Entorno favorable a las exportaciones
El informe señala que Castilla-La Mancha presenta un entorno más propicio para las exportaciones, con un crecimiento estimado del 5% para los años 2024 y 2025. Este comportamiento es especialmente positivo, dado que a nivel nacional se observa un estancamiento. Cardoso destacó la importancia de sectores como el agroalimentario y las semimanufacturas en este contexto.
Desafíos en el comercio exterior
A pesar de las perspectivas optimistas, también se mencionaron retos, como la volatilidad de la política comercial de Estados Unidos. Aunque la exposición de Castilla-La Mancha a la demanda estadounidense es limitada, representando solo el 3% de sus exportaciones, la afectación es significativa, alcanzando el 9%. Cardoso explicó que la pérdida de competitividad se debe no solo a la imposición de aranceles, sino también a la apreciación del euro frente al dólar, afectando así a otras exportaciones hacia América Latina y el sudeste asiático.
Retos en el PIB per cápita
A pesar del crecimiento económico, el PIB per cápita en Castilla-La Mancha sigue creciendo al mismo ritmo que en el resto de España, lo que dificulta la convergencia. Se estima que el ingreso per cápita de la región será alrededor del 80% de la media nacional. Este estancamiento se debe a un crecimiento «mucho más moderado» en salarios y productividad.
No obstante, desde BBVA Research se observa un aumento en los salarios que empieza a superar la inflación, con convenios que prevén subidas de aproximadamente el 3%, mientras que la inflación se sitúa en torno al 2,5%. Esto sugiere que, a medida que los hogares recuperan poder adquisitivo, el consumo podría seguir incentivándose.
Déficit de vivienda en la región
Por último, Miguel Cardoso advirtió sobre el déficit habitacional en Castilla-La Mancha, señalando que se prevé la construcción de unas 7.000 viviendas, cuando la necesidad real debería estar entre 14.000 y 15.000 para atender la demanda de nuevas familias. Actualmente, el déficit de vivienda representa alrededor del 40% de los hogares creados entre 2021 y 2025, y las proyecciones de BBVA Research podrían hacer que esta cifra aumente hasta el 70%, lo que pone de manifiesto la urgencia de abordar este problema.
