La Fiscalía del Principado de Asturias ha presentado una solicitud de 1 año y 3 meses de prisión para un joven acusado de lanzar insultos racistas hacia Marcus Rashford, jugador del FC Barcelona, durante un partido celebrado en el estadio Carlos Tartiere de Oviedo el 25 de septiembre. Este hecho ha generado una gran atención mediática y un debate sobre el racismo en el deporte.
Detalles del incidente en el estadio Carlos Tartiere
Según el informe de la Fiscalía, el incidente ocurrió alrededor de las 22:02 horas, cuando el acusado, nacido en 2007, gritó «negrata» de manera audible en dirección a un jugador de piel negra del equipo visitante que se preparaba para efectuar un saque de esquina. Este acto se produjo en presencia de otros espectadores y con un claro desprecio hacia el color de piel del jugador, causándole sentimientos de frustración, vergüenza y humillación, lo que representa un menoscabo a su dignidad.
Impacto del insulto en las redes sociales
El insulto fue registrado por un asistente al partido y se publicó en la red social X, donde alcanzó, en menos de 24 horas, la sorprendente cifra de 28.894.400 visualizaciones en diversas plataformas, incluidos periódicos, revistas, televisión, radio y blogs. Este fenómeno ha contribuido al incremento del sentimiento de humillación experimentado por el jugador.
Calificación legal de los hechos
La Fiscalía ha calificado los actos como un delito de lesión de la dignidad por motivos racistas, según los artículos 510.2.a y 510.5 del Código Penal, en combinación con un delito contra la integridad moral (art. 173.1 CP). Además de la pena de prisión solicitada, la Fiscalía pide una multa de 2.880 euros, inhabilitación para el sufragio pasivo, así como una prohibición de cuatro años para participar en actividades docentes, deportivas y de tiempo libre. También se exige una indemnización de 2.000 euros al jugador por daños morales.
Posibles consecuencias en caso de condena
En caso de que el joven sea condenado únicamente por el delito contra la integridad moral, la Fiscalía solicita que se imponga la misma pena privativa de libertad, además de una prohibición de acceso a estadios de Liga, RFEF, UEFA y FIFA por más de cinco años, junto con las costas procesales correspondientes.
