El director general de la Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua, Francisco Cabezas, ha expresado su preocupación por la reducción del trasvase, que estima en «aproximadamente 100 hectómetros cúbicos». Esta afirmación fue realizada durante su intervención ante la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del trasvase Tajo-Segura en la Asamblea Regional, donde también cuestionó ciertas «anomalías» en los caudales de cabecera.
Revisión normativa del trasvase
Durante su comparecencia, Cabezas revisó la evolución normativa del trasvase desde el Memorándum de 2012-2013 y su desarrollo posterior. Subrayó que la revisión de la regla de explotación «no puede eludirse» debido a la «incompatibilidad» entre lo que establece el Plan del Tajo y las normas vigentes, dado que ambas son «de igual rango».
Propuestas de revisión y análisis
El Ministerio para la Transición Ecológica ha encargado al Centro de Estudios Hidrográficos la elaboración de una propuesta de revisión de la regla, aunque esta «no ha sido hecha pública», según Cabezas, quien mencionó que ha circulado una síntesis de la misma. Asimismo, la Comunidad Autónoma ha solicitado al Instituto Euromediterráneo del Agua un análisis que ha arrojado resultados «sustancialmente» similares.
Impacto del caudal en el trasvase
Cabezas indicó que el volumen medio trasvasable ha estado influenciado «de forma determinante» por el caudal mínimo establecido en Aranjuez, en el tramo Entrepeñas-Buendía/Aranjuez. Afirmó que la regla de explotación «para nada» ha sido determinante en el volumen trasvasable, ya que solo afecta a la modulación del envío, pero no a su cantidad total.
Diferencias en los envíos de agua
Desde 2019 hasta 2023, se han observado discrepancias entre lo que la norma «permitía trasvasar» y lo que efectivamente se ha trasvasado en nivel 3. Cabezas señaló que se han tomado decisiones de envío inferiores a lo posible «sin una base técnica suficiente». Además, advirtió sobre «irregularidades» en los desembalses de cabecera desde el año 2023, mencionando la desaparición de una «punta de invierno» y patrones que no tienen una explicación lógica con la información disponible.
Consecuencias del Plan del Tajo
El director general también comentó sobre el impacto del Plan del Tajo, afirmando que ha resultado en una decisión «lesiva» para el trasvase, cifrando la merma media en «unos 100 hectómetros menos» en trasvases directos. Además, señaló que las medidas necesarias para compensar esa reducción «no» estarán listas para el horizonte de 2027.
Opiniones de los grupos parlamentarios
En el debate posterior, el diputado del PSOE, Fernando Moreno, abogó por la necesidad de «reglas claras» y «previsibilidad» en el trasvase, destacando la importancia de contar con un entorno «ambiental sostenible». Cuestionó si el Memorándum de 2013 ha sido «suficientemente resiliente» frente a la sequía y el cambio climático, recordando los «meses de trasvase 0» que se registraron en 2016-2017.
Por su parte, el diputado de Vox, Antonio Martínez, resaltó la importancia de los «datos» presentados para entender la evolución del trasvase, señalando que el incremento en las necesidades del Tajo ha sido «artificial». También hizo hincapié en las «anomalías» observadas en los envíos entre 2019 y 2023.
José Luis Álvarez-Castellanos, del grupo Podemos-Izquierda Unida Verdes-Alianza Verde, destacó que la perspectiva técnica ofrecida por Cabezas fue diferente a la de otras comparecencias, lo que ayudó a «centrar» el debate. En contraste, el diputado del PP, Jesús Cano, defendió que el trasvase Tajo-Segura es una infraestructura «de Estado» para corregir desequilibrios, cuestionando la idoneidad técnica de algunas decisiones recientes y criticando la propuesta de sustituir el trasvase por la desalación, al considerarla una opción que conllevaría agua «más cara» y una mayor dependencia energética.
