El reconocido cantante Víctor Manuel ha sido nominado por primera vez a los Premios Goya, gracias a su canción ‘Y mientras tanto, canto’, que compite en la categoría de mejor canción original por la película ‘La cena’, dirigida por Manuel Gómez Pereira. A pocos días de la gala, programada para el sábado 28 de febrero, el artista se muestra «muy contento» aunque también «escéptico» respecto a sus posibilidades de ganar el galardón.
Reflexiones sobre la nominación
En una entrevista con Europa Press, Víctor Manuel expresó su escepticismo, comentando que «somos cinco» nominados y que la Academia está conformada por un amplio número de votantes, cada uno con sus propias opiniones. “Ojalá me toque, pero si no me toca, pues me voy a volver tan tranquilo como voy”, añadió.
El cantante también recordó que, aunque ha compuesto numerosas canciones para el cine, en el pasado no existían los Goya y nunca había tenido la oportunidad de crear una canción que pudiera ser considerada para un premio.
La interpretación de la canción
Víctor Manuel destacó la interpretación de la canción en la película, que está a cargo de una cantante de una orquesta de señoritas, a quien describe como alguien que «canta muy bonito». Elogió su «voz muy delicada, muy exacta, muy rigurosa» y se mostró encantado con su versión de la canción.
Preparativos para el discurso
Al ser consultado sobre si ha pensado en su discurso en caso de ganar, el artista apuntó que este año el tiempo para los discursos de los galardonados se ha limitado a un minuto, lo que dificulta expresar un mensaje extenso. Agradecería al director de la película, a la cantante y al arreglador, haciendo una mención especial a su hijo, David San José, quien ha trabajado como «arreglador» de la canción.
Reivindicación por la infancia en Gaza
En relación a un mensaje que podría llevar a los Premios Goya, Víctor Manuel espera que los asistentes porten «una chapita de Unicef» para visibilizar la situación de la infancia en Gaza, un conflicto que lamenta que se olvide con facilidad. «En Gaza hay 700.000 niños que están sin escuela porque las escuelas están destruidas», enfatizó, haciendo un llamado a reivindicar la educación de los niños gazatíes que han perdido sus escuelas de un día para otro.
