Las selecciones de fútbol europeas están expresando su preocupación por las posibles pérdidas económicas que podrían sufrir al participar en la Copa del Mundo de este verano, que se llevará a cabo en Estados Unidos, Canadá y México. A pesar de que la FIFA anunció una dotación de 727 millones de dólares para el torneo, incluyendo 50 millones para el equipo campeón, las federaciones temen que los costes sean mucho más altos que los que enfrentaron en Qatar en 2022.
Preocupaciones por los costes elevados
Una investigación conjunta realizada por PA y The Guardian ha puesto de manifiesto el malestar entre las federaciones europeas. Los datos revelan que los gastos asociados a la Copa del Mundo en 2026 superarán notablemente a los de la edición anterior en Qatar. Según información de una de las federaciones, si su equipo es eliminado en la fase de grupos o en las rondas iniciales de eliminación, podrían enfrentar pérdidas significativas. Además, se estima que otras federaciones obtendrán menores ingresos en comparación con lo que generaron en el torneo catarí.
Impacto en la reinversión local
Los recursos generados por la participación en la Copa del Mundo son fundamentales para las federaciones, ya que estos fondos se reinvierten en programas locales tras cubrir los gastos operativos y las primas a los jugadores. Por lo tanto, cualquier pérdida o reducción en los ingresos podría tener consecuencias graves para estos programas.
Reducción en las dietas diarias y gastos de viaje
La FIFA ha decidido disminuir la dieta diaria que, en Qatar, era de 850 dólares para cada miembro de la delegación nacional a 600 dólares en este nuevo torneo. Una federación ha calculado que esta reducción podría resultar en 500.000 dólares menos si su equipo permanece un mes en la competición. Además, los gastos de viaje se incrementarán debido a las largas distancias entre las sedes en comparación con Qatar.
Variaciones en impuestos y asesoramiento fiscal
La situación se complica aún más por las diferencias en los impuestos estatales en Estados Unidos, que varían de un estado a otro. California, por ejemplo, tiene un tipo impositivo máximo del 13,3%. A diferencia de Canadá y México, que ya han acordado exenciones fiscales para los equipos, Estados Unidos no ha ofrecido garantías similares. Las asociaciones se han visto forzadas a buscar su propio asesoramiento fiscal, dado que la FIFA no ha proporcionado pautas claras.
Costes de entradas y debates entre federaciones
Otro tema que ha generado inquietud es el alto precio de las entradas para el Mundial, lo que ha afectado a las asociaciones que intentan ofrecerlas a los familiares y amigos de los jugadores. Se estima que entre nueve y diez federaciones europeas han discutido estas preocupaciones sobre los costes y los impuestos, tanto en reuniones virtuales como en el Congreso de la UEFA celebrado en Bruselas a principios de este mes. También han expresado sus inquietudes de forma informal a altos funcionarios de la FIFA.
Reacciones de los funcionarios de la FIFA
Un ejecutivo de la Federación Europea de Fútbol, que pidió permanecer en el anonimato, compartió que los funcionarios de la FIFA con los que han hablado parecían «avergonzados» por la situación actual. La FIFA ha sido contactada para ofrecer un comentario al respecto, pero hasta el momento, ninguna de las asociaciones nacionales consultadas por la Asociación de Prensa ha querido hacer declaraciones sobre este asunto.
