El Día Internacional de la Mujer, celebrado el 8 de marzo, no contará este año con el lazo morado en la fachada del Ayuntamiento de Toledo, debido al rechazo del grupo Vox. La concejal de Asuntos Sociales, Inclusión, Familia y Mayores, Marisol Illescas, del Partido Popular, ha expresado su desacuerdo con esta decisión, señalando la «incoherencia» de Vox al no apoyar la colocación del lazo, mientras que la formación política asegura que no permitirá la instalación de ningún símbolo o emblema en el edificio municipal, exceptuando las banderas oficiales, con el objetivo de «evitar crispación y enfrentamiento».
Reacciones de Marisol Illescas
En una reciente rueda de prensa, Illescas calificó la decisión de Vox como «un error importante». Afirmó que este tipo de acciones no promueven «una imagen de unidad», sino que generan «una imagen de división», lo cual no favorece la lucha por la igualdad en la sociedad. Además, destacó que en años anteriores, Vox había participado en la colocación del lazo, una afirmación que puede ser respaldada con imágenes de archivo.
Críticas a PSOE e Izquierda Unida
Illescas no dudó en criticar también al PSOE e Izquierda Unida, sugiriendo que no son los más adecuados para realizar críticas al respecto, dado el «descalabro» que enfrentan en sus propias políticas de igualdad. «Lo mejor que podrían hacer es no erigirse como defensores únicos de la bandera de la igualdad», agregó. Según su opinión, ambas formaciones han optado por una estrategia que busca obtener más votos a través de la creación de crispación, lo que, a su juicio, ya ha dejado de funcionar. «La ciudadanía demanda una responsabilidad de gobierno», sentenció.
La postura de Vox
Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Vox, Juan Marín, reafirmó que su grupo no aprobará la colocación de ningún símbolo más allá de las banderas institucionales. «Queremos evitar el uso partidista de la fachada del Ayuntamiento, que ha generado crispación y enfrentamiento», explicó. Marín enfatizó que su postura no es una oposición al lazo en sí, sino un rechazo a la instalación de cualquier tipo de símbolo en el edificio, para respetar su carácter institucional.
Experiencia en el Gobierno
Marín añadió que su experiencia en el Gobierno les ha enseñado que es preferible no colocar símbolos que no sean oficiales, ya que esto había llevado a un uso partidista de la fachada. «El respeto al carácter institucional del Ayuntamiento es fundamental», concluyó.
Reacción del PSOE
Desde el Grupo Municipal Socialista, se ha respondido a Illescas, afirmando que «no valen lamentos ni fingir sorpresa». Aseguran que la decisión de no colocar el lazo del 8 de marzo es, en realidad, un veto impuesto por Vox que el Partido Popular acepta para mantenerse en el poder. «Cuando se gobierna con quienes niegan la violencia machista y atacan el feminismo, el resultado es el que vemos hoy: retrocesos y vergüenza institucional», manifestaron.
Demandas de valentía política
Noelia de la Cruz, portavoz socialista, alegó que la verdadera incoherencia proviene del alcalde del Partido Popular y de Illescas, quienes, según ella, lamentan la situación después de haber pactado con Vox. «El lazo del 8M no se coloca porque lo han tirado con su pacto, al igual que han hecho con la igualdad», subrayaron, exigiendo «valentía política real» al alcalde Carlos Velázquez y a los concejales del Partido Popular, instándolos a no ser rehenes de Vox si realmente creen en la igualdad.
