La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn ha expresado su profundo agradecimiento al Doctor Tom Hackett, quien jugó un papel crucial en salvar su pierna de una posible amputación tras sufrir un grave accidente durante el descenso en los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Milán y Cortina d’Ampezzo, Italia.
Lindsey Vonn confirma su alta hospitalaria
Este lunes, la deportista compartió un vídeo en su perfil oficial de Instagram, donde anunció que ya ha salido del hospital y ofreció detalles sobre la gravedad de la lesión que sufrió en la competición el pasado 8 de febrero. Vonn explicó que el traumatismo ocasionado por el accidente le generó un síndrome compartimental en la pierna, una condición médica que se produce por una acumulación excesiva de presión dentro de un músculo, a menudo causada por hemorragias o inflamaciones.
Detalles sobre el síndrome compartimental
La alta presión resultante de esta afección puede restringir el flujo sanguíneo, con el riesgo de provocar lesiones permanentes si no se trata de manera rápida. «Cuando tienes tanto traumatismo en una zona del cuerpo, hay demasiada sangre, se atasca y básicamente lo aplasta todo», indicó Vonn en su vídeo.
Agradecimientos al Doctor Hackett
Vonn no dudó en reconocer al Doctor Tom Hackett por haberle salvado la pierna. «Él evitó que me la amputaran. La abrió, por así decirlo, para que respirara, y me salvó», afirmó la esquiadora, quien destacó que el médico, parte del equipo de Estados Unidos, se encontraba en Cortina d’Ampezzo debido a su propia lesión: una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, sufrida poco antes de los Juegos Olímpicos.
Reflexiones sobre su accidente
La esquiadora compartió una reflexión personal sobre las circunstancias que llevaron a su accidente. «Siempre digo que todo sucede por una razón, pero si no me hubiera roto el ligamento cruzado anterior, que de todos modos se habría roto con esta caída, Tom no habría estado allí y no habría podido salvarme la pierna», comentó Vonn.
Recuperación y futuro
A pesar de las dificultades, Vonn celebró su alta médica y aseguró sentirse «lo suficientemente bien» como para trasladarse a un hotel en Colorado. Sin embargo, la esquiadora se encuentra «muy inmovilizada» y deberá utilizar una silla de ruedas durante un tiempo debido a una fractura en el tobillo derecho.
La campeona olímpica en descenso en 2010 en Vancouver, Canadá, describió el dolor y la dureza de su experiencia: «No puedo expresar lo doloroso que ha sido. Ha sido muy duro y, desde luego, no es así como quería terminar mis Juegos Olímpicos. Va a ser un camino largo, pero yo siempre lucho. Seguiré adelante, sin arrepentimientos», concluyó Vonn.
