El Gobierno de Castilla-La Mancha, mediante el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), ha reiterado su compromiso con un modelo sanitario centrado en las personas, destacando la humanización del dolor pediátrico como una de las principales líneas estratégicas de mejora en la atención sanitaria.
Inauguración de la jornada sobre humanización del dolor pediátrico
Esta reafirmación fue expresada por la directora general de Cuidados y Calidad, Montserrat Hernández, durante la inauguración de la I Jornada Presencial sobre Humanización del Dolor Pediátrico, titulada ‘Construyendo Comunidades del Cuidado: Acompañar con ciencia, transformar con humanidad’. El evento fue organizado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y el Sindicato de Enfermería SATSE en Toledo.
Compromiso ético y social en la atención al dolor infantil
Hernández enfatizó que «hablar de dolor pediátrico es hablar de vulnerabilidad, pero también de responsabilidad institucional», resaltando que la atención al dolor en niños «no es solo un reto clínico, sino un compromiso ético y social que define la calidad de nuestro sistema sanitario».
Humanización como principio estructural
Durante su intervención, la directora general defendió que la humanización no debe ser vista como un complemento, sino como «un principio estructural del modelo asistencial que estamos promoviendo en Castilla-La Mancha».
Enfoque integral en la atención a los niños
Hernández subrayó que los niños «no son pequeños adultos, sino personas con necesidades específicas que requieren un enfoque integral». Destacó que es una responsabilidad pública garantizar una atención sensible, coordinada y basada en la evidencia.
La excelencia sanitaria a través de ciencia y humanidad
«El dolor infantil exige conocimiento técnico, pero también escucha, empatía y acompañamiento. La excelencia sanitaria se logra cuando combinamos ciencia y humanidad», afirmó Hernández.
Alianza entre universidad y sistema sanitario
Uno de los ejes clave del evento fue la presentación del proyecto internacional HUPEDCARE, que busca transformar la formación superior en el área del dolor pediátrico. Este proyecto es liderado por la Universidad de Castilla-La Mancha y financiado por la European Education and Culture Executive Agency (EACEA) con un presupuesto de 800.000 euros.
Transformación de la formación superior
La iniciativa, coordinada por las profesoras Sagrario Gómez Cantarino y Cristina Lirio Romero, une a universidades de España, Europa, América Latina y África, con el objetivo de integrar la humanización como un pilar esencial en el cuidado del dolor pediátrico.
Modelo de colaboración para mejorar la práctica asistencial
Para Hernández, este proyecto «representa el modelo de colaboración que queremos consolidar: un sistema sanitario que se apoya en la investigación, la docencia y la innovación para mejorar la práctica asistencial». Además, destacó que las instituciones sanitarias aportan la experiencia directa del cuidado, mientras que la universidad contribuye con investigación y transferencia de conocimiento.
Compromiso con la infancia y la calidad asistencial
La directora general subrayó que el compromiso del Gobierno regional es asegurar que ningún niño sufra dolor evitable y que las situaciones de sufrimiento sean atendidas por profesionales capacitados en entornos adecuados.
Construcción de comunidades del cuidado
«Humanizar es formar, investigar, innovar y coordinar. Es construir comunidades del cuidado capaces de responder con sensibilidad y rigor científico a una de las experiencias más difíciles que puede vivir un niño o su familia», concluyó Hernández.
La jornada reunió a profesionales sanitarios, docentes, investigadores, gestores y estudiantes, consolidándose como un espacio de reflexión y colaboración que refuerza la estrategia regional de mejora continua de la calidad asistencial. Con este encuentro, Castilla-La Mancha avanza en la integración de la humanización como un elemento fundamental de su política sanitaria, alineando asistencia, universidad e investigación en un objetivo común: proteger el bienestar de la infancia y avanzar hacia un sistema sanitario más cercano, sensible y excelente.
