Este martes, la Casa de Cultura de Mesegar de Tajo, en Toledo, fue el escenario del emotivo acto de entrega de los restos de Agustín Felipe Labrado Bolonio y Timoteo Higuera Ocaña. La ceremonia estuvo presidida por Zoraida Hijosa, directora general de Atención a las Víctimas del Gobierno de España, y marca un momento significativo en la historia reciente de este municipio.
Un proceso de búsqueda y exhumación
Los fallecidos fueron asesinados el 16 de octubre de 1936 y sus restos fueron recuperados de una fosa común en esta localidad toledana. Este acto representa la culminación de un extenso proceso que ha permitido a las familias de ambos hombres cerrar décadas de incertidumbre, cincuenta años después del final de la dictadura franquista y casi noventa años tras los asesinatos.
Intervención arqueológica y colaboración institucional
La exhumación se llevó a cabo en agosto de 2025, en el marco del II Plan Cuatrienal de Exhumaciones del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática. Este proyecto fue promovido por la Dirección General de Atención a las Víctimas, que forma parte de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. La Asociación Manuel Azaña, con sede en Talavera de la Reina, realizó los trabajos, en colaboración con el Ayuntamiento de Mesegar de Tajo.
Durante la intervención, se lograron recuperar restos óseos de dos individuos. Gracias a un posterior estudio antropológico y al análisis de ADN comparativo con familiares directos, se pudo confirmar la identidad de los represaliados, según informó el Ministerio en un comunicado.
Compromiso del Gobierno y homenaje a las familias
En su discurso, Zoraida Hijosa destacó el «compromiso firme del Gobierno de España con los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición». Resaltó que «actos como el de hoy representan la dignidad de una democracia que mira al pasado sin temor y al futuro con esperanza».
La directora general se dirigió especialmente a los familiares presentes, afirmando: «Hoy vuelven a tener con ustedes a sus seres queridos. Su fuerza, su insistencia y su paciencia han sido una guía constante. Este acto de reparación no habría sido posible sin su lucha».
Participación de autoridades y continuidad del compromiso
El acto también contó con la presencia de Javier Vicario, viceconsejero de Relaciones Institucionales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha; José Luis Arrogante Collado, alcalde de Mesegar de Tajo; e Isabelo Herrero, presidente de la Asociación Manuel Azaña. Todos coincidieron en la importancia de la colaboración institucional para avanzar en las políticas de memoria democrática.
Finalmente, Hijosa concluyó afirmando que este homenaje «no es un final, sino parte de un compromiso continuado con las políticas públicas de memoria democrática». Reiteró que «seguiremos trabajando, sin dar ni un paso atrás, para devolver identidad y dignidad a todas las víctimas que aún permanecen en fosas comunes». Con este acto, Mesegar de Tajo se establece como un nuevo espacio de memoria y dignificación, cerrando una herida histórica y reafirmando el compromiso institucional con las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista.