El piloto ucraniano de skeleton, Vladyslav Heraskevych, ha regresado a su país tras su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno que se están llevando a cabo en Milán y Cortina d’Ampezzo, Italia. Heraskevych no pudo competir debido a la prohibición impuesta por el Comité Olímpico Internacional (COI) sobre el uso de un casco decorado con imágenes de deportistas fallecidos a causa de ataques rusos, lo que ha suscitado nuevas críticas por parte del atleta.
Regreso a casa en medio de la oscuridad
El piloto compartió un video en su cuenta oficial de Instagram, donde aparece en la oscuridad de Kiev, cerca de la catedral de Santa Sofía. En su publicación, celebra su regreso a casa a pesar de los apagones. «A pesar de la falta de luz, el hogar es lo mejor. A pesar de los apagones, el hogar sigue siendo el mejor lugar», expresó.
Críticas al COI y la situación de Ucrania
Heraskevych también se pronunció sobre la situación de los deportistas rusos, afirmando: «Cada semana, más deportistas rusos regresan a los escenarios internacionales, mientras que los ucranianos siguen viviendo una catástrofe humanitaria causada por los bombardeos rusos. Cuando el COI se deja llevar por la propaganda rusa, se convierte en cómplice de estos crímenes. Apoya a Ucrania en su derecho a vivir».
Descalificación y recursos legales
A pesar de su deseo de usar el casco con las imágenes de sus compatriotas caídos durante la invasión rusa, el COI descalificó a Heraskevych y le retiró la acreditación, aunque posteriormente se la devolvió para que pudiese permanecer en los Juegos. El atleta presentó un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), el cual fue desestimado.
