El patinador español Dani Milagros está viviendo un momento excepcional al clasificarse para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina d’Ampezzo, Italia. Para él, este logro es «algo increíble», ya que nunca había considerado competir en esta modalidad de patinaje de velocidad sobre hielo, a la que se dedicó hace apenas dos años tras destacar en el patinaje sobre ruedas.
Un hito para el deporte español
Milagros, junto a su compañero Nil Llop, hará historia al ser la primera pareja de españoles que compite en este deporte a nivel olímpico. Llop ha conseguido clasificaciones en dos distancias: una para los 500 metros y otra para los 1.000, en la que debutará este miércoles.
Reflexiones sobre el camino al éxito
En una entrevista concedida a Europa Press, el navarro compartió su sorpresa: «Quizá no es algo que me haya planteado desde pequeño, ya que siempre había practicado patinaje de velocidad, pero sobre ruedas, que no es olímpico. Mi sueño desde niño era ser campeón del mundo, pero en esa modalidad.» Este deseo se ha transformado en una realidad inesperada tras su transición al patinaje sobre hielo, impulsada por su preparador físico, quien vio su potencial y le sugirió que se planteara la posibilidad de asistir a los Juegos Olímpicos.
Un rápido aprendizaje
Decidido a intentarlo, Milagros se lanzó a la aventura, y aunque al principio se sentía «muy torpe», rápidamente logró adaptarse. En su primer año, consiguió la mínima para la Copa del Mundo en la categoría neosenior, lo que le permitió ser incluido en el primer grupo de entrenamiento de la Federación Española. Posteriormente, se trasladó a Inzell, Alemania, donde entrenó intensamente y logró tiempos competitivos para participar en las Copas del Mundo absolutas.
Expectativas y objetivos futuros
A pesar de los desafíos y la falta de continuidad en las competiciones, Milagros se muestra optimista. Reconoce que, aunque ha alcanzado un buen estado de forma, no ha conseguido los resultados deseados. Sin embargo, confía en que su proyección ha sido valorada por la federación, que le ha brindado la oportunidad de competir en los Juegos Olímpicos.
El impacto del deporte en España
No oculta su asombro al pensar que España, «un país sin pistas de hielo», tendrá a dos representantes en esta disciplina en los Juegos Olímpicos. Milagros señala que para practicar este deporte, los españoles deben desplazarse al extranjero, comparando la situación con la de un ciclista que solo puede entrenar seis meses al año. «Esto puede ayudar a que más personas se interesen por el patinaje sobre hielo y que se invierta más en este deporte», afirma.
Compromiso y dedicación
El patinador navarro enfatiza que ha puesto todo su esfuerzo en esta nueva etapa de su carrera. «He puesto mi tiempo, que no es poco, y he entrenado al máximo, que es lo que realmente disfruto», recalca. Además, reconoce que no puede atribuirse todo el mérito, ya que quienes comenzaron este proyecto hace años, como Nil Llop y la Federación Catalana, han sido fundamentales en su trayectoria.
Un entorno familiar deportivo
Dani Milagros proviene de una familia con un fuerte vínculo al deporte. Su hermana Paula juega al balonmano profesional en el Grafometal Sporting La Rioja, su madre fue gimnasta y su padre practicó taekwondo. «No me imagino mi vida sin el deporte alrededor», confiesa, mientras se prepara para competir en el evento más importante de cualquier deportista: los Juegos Olímpicos.
