El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, no ha dudado en criticar con dureza al Partido Popular (PP) por lo que considera una «auténtica traición» al Estatuto de la comunidad. En un acto celebrado en Talavera de la Reina, García-Page se refirió a una enmienda presentada por el PP en el Congreso de los Diputados que busca mantener la actual horquilla de parlamentarios en las Cortes regionales, un acuerdo previamente establecido en el Parlamento autonómico.
Críticas de García-Page al PP
Durante su intervención, el presidente regional señaló que, tras las elecciones en Aragón, el PP debería «rectificar y retirar» dicha enmienda, ya que, según él, la formación política está utilizando «el pretexto de Vox» para justificar su cambio de postura. «Si no lo hacen, tendrán que sufrir consecuencias sociales y de todo tipo», advirtió, mostrando su indignación por lo que considera un ataque a la democracia en la región, similar a las acciones de la ex presidenta Cospedal.
García-Page calificó de «trampa y puñal» las acciones de Cospedal, argumentando que el objetivo era limitar la entrada de nuevos partidos para asegurar la victoria electoral del PP. «Es dramático, inferiorizante y humillante que en Castilla-La Mancha se quiera recortar el número de diputados», criticó, añadiendo que «no les va a salir gratis». Además, recordó que los mismos que ahora se oponen a la cantidad de diputados habían sido quienes solicitaron recuperar sus sueldos y beneficios cuando estaban en la oposición.
Reacciones del vicepresidente del Gobierno regional
En una línea similar, el vicepresidente primero del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, también expresó su asombro ante las recientes declaraciones de los dirigentes del PP. En una rueda de prensa en Cuenca, recordó que en mayo del año pasado, el secretario general del PP, Miguel Tellado, se mostró favorable al nuevo Estatuto de Autonomía, destacando su contribución a mejorar la representatividad. Sin embargo, lamentó que ahora el partido se desdiga de ese compromiso.
Guijarro planteó a los medios la pregunta que se hacen muchos ciudadanos: «¿qué ha cambiado desde mayo hasta ahora?» A su juicio, la única diferencia es que el PP ha visto que sus expectativas electorales no se están cumpliendo, lo que ha llevado a una reacción de pánico ante el avance de Vox. «No podemos ser los paganos de ese pánico que le ha entrado al Partido Popular a nivel nacional», enfatizó.
El silencio del PP
El vicepresidente también criticó la actitud de los responsables del PP en Castilla-La Mancha, quienes, según él, han permanecido «callados y sumisos» ante la dirección nacional de su partido. Se cuestionó si, para abordar temas importantes para la región, se necesitará siempre la autorización del señor Tellado, sugiriendo que esta dependencia es poco decente y perjudicial para los intereses de Castilla-La Mancha.