La selección española masculina de balonmano concluyó su participación en el Campeonato de Europa, que se celebra en Dinamarca, Suecia y Noruega, con una derrota contundente ante Portugal por 27-35. Este resultado le impide optar al quinto puesto del torneo.
Un adiós inesperado
Los ‘Hispanos’ se despidieron del torneo con un rendimiento decepcionante, posiblemente el más bajo que han mostrado en esta edición. Desde el inicio del encuentro, el equipo no logró recuperarse de un comienzo desastroso, marcado por un alto número de pérdidas (17) y una falta de precisión en el ataque. Esto permitió a su rival, más intenso en la pista, establecer una ventaja que nunca fue amenazada, a pesar de que España había demostrado un buen nivel el lunes al vencer a Francia.
Un partido para olvidar
El equipo dirigido por Jordi Ribera pasó de su mejor actuación a una de las más sombrías en menos de 48 horas. En el Jyske Bank Boxen de Herning, España no mostró señales de poder inquietar a una Portugal que, curiosamente, no necesitó de una actuación sobresaliente de los hermanos Costa, quienes anotaron 13 goles entre ambos (7 de Francisco y 6 de Martim), para lograr su tercera victoria consecutiva sobre el conjunto español.
Desajustes y pérdidas
Las pérdidas de balón se hicieron evidentes desde el comienzo, y los ‘Hispanos’ solo se mantuvieron en el partido gracias al flojo inicio de Francisco Costa, quien logró mejorar a medida que avanzaba el encuentro. Sin embargo, el portero Valério se convirtió en un obstáculo casi insuperable para los españoles, que no lograron establecer una conexión efectiva con el pivote y carecieron de acierto en el lanzamiento exterior. Así, España solo pudo marcar cuatro goles en los primeros quince minutos.
Para entonces, la diferencia en el marcador se tornaba alarmante (4-9). Ribera trató de cambiar la dinámica con ajustes en la alineación y en la defensa, implementando un 5-1, pero las pérdidas de balón continuaban y no lograban frenar al lateral derecho del Sporting de Portugal. Al llegar al descanso, el marcador reflejaba un 12-16, con 10 goles de los hermanos Costa, lo que obligaba a un cambio radical en la segunda mitad.
Sin reacción en la segunda mitad
Desafortunadamente, España no logró dar el paso adelante que necesitaba. Aunque Portugal se mostró más relajado en la pista, Francisco Costa solo anotó un gol y tuvo que descansar. A pesar de que en ataque se notó un leve aumento en la fluidez, ello no fue suficiente, y una exclusión de Víctor Romero dejó a España con un inquietante 16-22 en el marcador.
Sin embargo, hubo un breve destello de mejora en defensa que ofreció a los españoles una oportunidad para volver al partido. Con un marcador de 19-23, las pérdidas de balón y los contragolpes fallidos les impidieron aprovechar la situación, y Portugal se asentó nuevamente en el juego, aumentando su ventaja hasta los ocho goles finales.
Ficha técnica del encuentro
Resultado: España 27 – Portugal 35 (12-16, al descanso).
Equipos:
España: Hernández (P), Biosca (P), Serradilla (-), Gurri (6), Tarrafeta (3), A. Dujshebaev (1), D. Dujshebaev (-), Odriozola (1), Garciandia (2), Fis (1), Gómez (6, 1 de penalti), Suárez (-), Fernández (1), Barrufet (4), Rodríguez (2) y Romero (-).
Portugal: Capdevile (P), Valerio (P), Frade (2), F. Costa (7, 1 de penalti), M. Costa (6), Iturizza (4), Monteiro (-), Salvador (2), Silva (-), Neves (1), Fernandes (3), Branquinho (1), Areia (6, 3 de penalti), Gomes (3), Brandao (-) y Cavalcanti (-).
Parciales cada 5 minutos: 2-3, 3-5, 4-8, 5-11, 9-14 y 12-16 (descanso) – 16-20, 19-23, 21-26, 23-28, 24-30 y 27-35.
Árbitros: M. Hansen y J. Madsen (DIN). Excluyeron a Romero, Odriozola y Serradilla por España, y a Iturizza, Salvador y Silva por Portugal.
Pabellón: Jyske Bank Boxen de Herning.
