El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha manifestado su compromiso de implementar una «verdadera política de reindustrialización» si llega a gobernar la comunidad autónoma. Su objetivo es retener el talento joven y modernizar el sector agrícola, convirtiendo a la región en «el eje de crecimiento del sur de Europa».
Propuestas para un futuro competitivo
Durante un almuerzo con medios de comunicación de la región, Núñez subrayó la importancia de que Castilla-La Mancha «decida qué futuro quiere», enfocando esfuerzos en aquellos sectores donde posee ventajas competitivas. Para alcanzar este objetivo, propuso una reforma fiscal que alivie la carga sobre las rentas medias, las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los autónomos. Además, sugirió eliminar barreras fiscales, lo que incluiría la eliminación de impuestos como el de sucesiones, donaciones o actos jurídicos documentados, junto con una reducción en los impuestos relacionados con la compraventa de suelo industrial.
Nueva ley del suelo
Paco Núñez también abogó por un «cambio radical» en la normativa urbanística, adaptándola al «posible desarrollo logístico e industrial». Criticó la lentitud con la que los ayuntamientos gestionan la aprobación de nuevos planes de ordenación municipal (POM), un proceso que considera «paralizante». Según su opinión, la normativa actual es «obsoleta y bloquea la iniciativa privada», limitando así la creación de vivienda y suelo industrial.
La nueva ley que Núñez contempla introducir permitirá «políticas de crecimiento inmediato» y facilitará la llegada de inversiones que generen riqueza. Este marco normativo también buscará establecer corredores económicos que conecten Madrid con el sur, fomentando el crecimiento en Castilla-La Mancha. Uno de los objetivos es implementar nuevas industrias con menor carga fiscal y simplificación burocrática, transformando la región en un «espacio de creación de oportunidades».
El campo como sector estratégico
En su conjunto de propuestas, Núñez destacó la importancia de garantizar la viabilidad del campo y la industria agroalimentaria. Para ello, propone el «mayor plan de modernización» del sector primario, que se alinee con el crecimiento de las energías renovables. Además, planteó invertir en bienestar social como un acto de «justicia», así como recuperar la carrera profesional sanitaria y establecer medidas que reduzcan la burocracia.
Críticas a la gestión actual
El presidente del PP regional ha señalado que el gasto público en Castilla-La Mancha ha servido, en efecto, para garantizar servicios, pero ha faltado inversión para transformar la economía. A su juicio, la región ha descuidado una transformación necesaria que podría lograrse con una estrategia eficaz. En este sentido, citó datos de UGT que revelan que «el 37% de los hogares viven en pobreza energética» y que muchos ciudadanos no han podido encender la calefacción durante las festividades navideñas. La pobreza infantil también es alarmante, afectando al 41% de los menores, lo que convierte a Castilla-La Mancha en una de las regiones más empobrecidas de Europa, incluso por debajo de Bulgaria.
Núñez también destacó la disparidad en el empleo femenino, la baja productividad y un crecimiento económico que se sitúa por debajo de la media nacional. Esto ha llevado a una «pérdida de miles de talentos» jóvenes que abandonan la región, con un 80% de ellos considerando la posibilidad de marcharse, lo que él califica como un «fracaso político».
Un enfoque en la dirección política
Para concluir, Núñez señaló que Castilla-La Mancha cuenta con «recursos y potencial», pero ha carecido de dirigentes capaces de aprovechar esas oportunidades para proyectarse hacia el futuro. Propone, por tanto, una mejor orientación del gasto y de la inversión para revertir la situación actual. En este contexto, su discurso ante los periodistas ha sido una forma de establecer la «dirección política» que desea imprimir al Partido Popular en la región.