El 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, diversas capitales de Castilla-La Mancha han abordado importantes desafíos en sus actos conmemorativos. Temas como los peligros del mundo digital, el negacionismo, la necesidad de evitar la lucha partidista y el aumento de recursos públicos han sido protagonistas de estas celebraciones, según informes de Europa Press.
Toledo se une en un acto de unidad
En Toledo, la Diputación celebró su evento en las escaleras del Palacio Provincial, con la diputada de Igualdad, Pilar Martín, a la cabeza, quien defendió la importancia de «mantener la atención pública ante una realidad que sigue arrebatando vidas». En un gesto de unidad, los representantes del PP, PSOE y Vox leyeron un manifiesto conjunto contra la violencia hacia las mujeres, que incluyó la colocación de un ramo de flores, el encendido de velas en memoria de las víctimas y un minuto de silencio.
Ciudad Real se une en la lucha
En Ciudad Real, las cuatro administraciones colaboraron en un acto bajo el lema ‘Cada vez que una mujer encuentra una mano que la acompaña, el futuro se abre un poco más’. La imagen de unidad fue protagonizada por el alcalde Francisco Cañizares, el subdelegado del Gobierno, David Broceño, la delegada de la Junta, Blanca Fernández, y el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde.
Cañizares advirtió sobre la «enfermedad» que afecta a la sociedad, destacando que, a pesar de los avances, «no ha servido para solucionar esta terrible lacra». Hizo un llamado a enfrentar el problema con decisión, dejando de lado las ideologías y las luchas partidistas que nublan la visión de la realidad en las calles y ciudades.
Por su parte, el presidente de la Diputación abogó por iniciativas que promuevan una sociedad donde todas las mujeres vivan libres, seguras y con plenos derechos.
Albacete y su reproche social
En Albacete, el alcalde Manuel Serrano, en un acto institucional en la puerta del Ayuntamiento, subrayó que «aunque la ley actúa de forma contundente contra los maltratadores», es esencial complementar el reproche penal con uno social para sumar fuerzas en esta lucha. La presidenta de Mujeres en Igualdad, María Carmen Martín, y Rosario Martínez, de Comisiones Obreras, llevaron a cabo la lectura conmemorativa del día, seguida de un minuto de silencio en honor a las víctimas de la violencia de género.
Asimismo, el Paraninfo universitario del Campus de Albacete también fue escenario de un acto institucional, donde la delegada del rector para Políticas de Igualdad, María Encarnación Gil, leyó un manifiesto.
Cuenca y los peligros del entorno digital
En el Centro Cultural Aguirre de Cuenca, se destacó en el manifiesto la preocupación por «los peligros de las nuevas formas de violencia que se amparan en las redes sociales, Internet y las nuevas tecnologías». La subdelegada del Gobierno en Cuenca, Mari Luz Fernández, y otros representantes políticos y sociales asistieron al acto.
María Jesús Ayllón Belmar, coordinadora de la Casa de Acogida de Cuenca e integrante de la asociación Aserco, enfatizó que «el entorno digital se ha convertido en un espacio donde se reproducen y multiplican las violencias machistas, desde el ciberacoso hasta la difusión de imágenes íntimas sin permiso». Por ello, el manifiesto instó a combatir la cultura del odio y el negacionismo de la violencia de género en el ámbito digital, considerándolo una tarea urgente y posible.
Guadalajara aboga por la unidad institucional
En Guadalajara, el acto institucional en la Sala Tragaluz del Teatro Auditorio Buero Vallejo contó con la participación de representantes de las cuatro administraciones. La alcaldesa Ana Guarinos afirmó que la violencia contra la mujer «no distingue de raza, lugar de nacimiento, edad o clase social, por lo que ninguna mujer está libre de la misma en ninguna parte del mundo». Apeló a la unidad tanto institucional como social en esta lucha contra la violencia de género.
