Este martes, diversas instituciones de Castilla-La Mancha han renovado el Acuerdo de Coordinación Institucional y Aplicación de los Protocolos para la Prevención de la Violencia de Género y Atención a las Mujeres de la región. Este acuerdo tiene como objetivo principal evitar «fallos» y mejorar la «eficacia» en la atención a las víctimas, asegurando que la «violencia machista no tenga una sola rendija por la que colarse».
Firmantes del acuerdo
El acuerdo fue firmado por destacados representantes de varias instituciones. Entre ellos, se encuentran la vicepresidenta del Consejo de la Abogacía de Castilla-La Mancha, Teresa Hermida; el presidente del Consejo Autonómico de Colegios de Médicos, Blas González; y el responsable de la Federación de Municipios y Provincias, José Julián Gregorio. También estuvieron presentes el Fiscal Superior de Castilla-La Mancha, Emilio Manuel Fernández; la delegada del Gobierno en la región, Milagros Tolón; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM), María Pilar Astray, y el presidente de la Comunidad Autónoma, Emiliano García-Page.
El objetivo del acuerdo
La consejera de Igualdad, Sara Simón, explicó que este acuerdo, que se firmó por primera vez en 2009, establece un protocolo unificado para abordar «la actuación más amplia posible» en casos de violencia contra las mujeres. También se busca que todas las partes implicadas conozcan las herramientas y recursos disponibles, para utilizarlas de manera coordinada y ofrecer una respuesta más efectiva ante cualquier solicitud de ayuda.
Comisión para el seguimiento del acuerdo
Para asegurar el correcto seguimiento de este acuerdo y de los procedimientos asociados, se establecerá una Comisión Regional y cinco comisiones provinciales. Simón enfatizó que el objetivo es que la respuesta ante cada caso sea «lo más amplia y específica posible». «Queremos que la coordinación sea impecable y que podamos evitar fallos», subrayó la consejera, quien también abogó por que la justicia vaya acompañada de medidas de apoyo a las víctimas, incluyendo soluciones habitacionales y diversas formas de asistencia.
Relevancia de la fecha
Simón destacó la importancia de haber firmado este acuerdo el 25 de noviembre, una fecha significativa en la lucha contra la violencia de género. En este contexto, hizo hincapié en que la respuesta a la violencia machista debe ser un acto de unidad y coordinación institucional, así como un fortalecimiento de todos los recursos del Estado para atender a las miles de mujeres y sus hijos afectados por esta problemática.
Retos actuales en la lucha contra la violencia
Por su parte, la presidenta del TSJCM, Pilar Astray, subrayó que este acuerdo representa «el compromiso presente y futuro» para lograr una coordinación eficaz en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Astray consideró que este enfoque integral y sostenido puede ser «un paso de gigante» para romper «el círculo de la violencia». Además, enfatizó la necesidad de abordar la violencia digital y vicaria, advirtiendo sobre la importancia de proteger a los menores, quienes a menudo son víctimas olvidadas y desprotegidas.
El contexto político y social
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, destacó la relevancia de este convenio en un contexto marcado por un aumento de discursos de violencia en el ámbito político. «Hay una agresividad ambiental que no existía hace 10 o 12 años», afirmó. El presidente denunció que ciertos sectores políticos alimentan este discurso violento para obtener réditos, y enfatizó la importancia de «desterrar» a aquellos que han convertido la violencia en su bandera política.
García-Page concluyó que no se puede permitir que este discurso negativo prevalezca y que es esencial trabajar unidos para erradicar la violencia machista en todas sus formas.