La Guardia Civil de Toledo ha iniciado una investigación contra un hombre que podría ser el responsable de dos delitos relacionados con la seguridad vial. Se le acusa de atropellar a una persona, causándole lesiones graves, y de abandonar el lugar del accidente, además de conducir sin un permiso válido, ya que había perdido todos los puntos asignados.
Detalles del accidente en la autovía TO-21
El incidente ocurrió en la autovía TO-21, específicamente en el kilómetro 0,5, donde un peatón se encontraba en la vía tras haber tenido un accidente previo con su vehículo. Otros conductores alertaron a los servicios de mantenimiento de carreteras sobre la presencia de un posible accidente. Al llegar al lugar, los trabajadores encontraron a un hombre herido en la cuneta y avisaron de inmediato al Centro de Emergencias 112 y a los agentes de tráfico de la Guardia Civil, según ha comunicado la Benemérita en un comunicado de prensa.
Confirmación de lesiones y apoyo del GIAT
Los agentes que llegaron al lugar del accidente confirmaron que las lesiones del peatón eran compatibles con un atropello. Por ello, solicitaron la asistencia del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Sector de Tráfico de Castilla-La Mancha para esclarecer los hechos.
Identificación del vehículo implicado
En la escena del accidente, los miembros del GIAT lograron recuperar diversos restos del vehículo implicado, lo que facilitó la identificación precisa de la marca y modelo. Esto permitió iniciar una búsqueda de vehículos con características similares en las localidades cercanas. Finalmente, el automóvil fue encontrado en un taller mecánico, donde estaba a punto de ser reparado, y se constató que los daños eran compatibles con un atropello.
Consecuencias legales para el conductor
El conductor del vehículo ha sido investigado por un delito contra la seguridad vial por haber abandonado el lugar del accidente, así como por otro delito relacionado con la conducción sin permiso vigente.
Información sobre el abandono del lugar del accidente
La Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico recuerdan que, ante cualquier accidente, es obligatorio detenerse y prestar ayuda a las personas heridas, garantizando su seguridad y la de los demás hasta la llegada de los servicios de emergencia. Abandonar el lugar del accidente es considerado un delito grave, tipificado en el Código Penal, que puede conllevar penas de prisión de hasta cuatro años y la retirada del permiso de conducir por hasta seis años.