Compromís ha dado un paso significativo al presentar en el Congreso una proposición no de ley (PNL) que busca reformar el funcionamiento de los clubes de fútbol profesionales en España. Esta iniciativa, registrada con el objetivo de «democratizar» el deporte, propone una serie de medidas para mejorar su «buen gobierno» y fomentar la participación activa de las aficiones en la gestión de los clubes.
Propuestas para una nueva normativa
La propuesta, que ha sido recogida por Europa Press, sugiere la creación de una legislación futura que contemple mecanismos para incluir a las aficiones en la gestión y/o propiedad de los clubes profesionales. Además, se plantean herramientas que promuevan la transparencia y la fiscalización de clubes y competiciones, así como la regulación de entidades y asociaciones de aficionados.
Entre las medidas destacadas, Compromís propone garantizar una competencia «real» entre los clubes, permitir que las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) puedan volver a su forma de propiedad anterior a 1990, y establecer Consejos Sociales o Consejos de la Afición que cuenten con un 51% de capacidad de decisión, siguiendo el «modelo alemán».
Paridad e integración en el deporte
La diputada Águeda Micó, impulsora de la proposición, ha incluido en su iniciativa medidas que aseguren la igualdad de participación de mujeres, personas con diversidad funcional y del colectivo LGTBI en todos los ámbitos del deporte. Asimismo, se proponen controles internos y externos para mitigar riesgos jurídicos, económicos y reputacionales, que incluyen un «test de idoneidad» para propietarios y gestores.
Micó también solicita que se declare Bien de Interés Cultural (BIC) a los clubes SAD con más de 100 años de historia, la inclusión de asociaciones de aficionados en los órganos estipulados en la Ley Antiviolencia, y la prohibición de competencias oficiales españolas fuera del territorio nacional, especialmente en países que no respetan los derechos humanos. Además, pide que los titulares de más del 5% de las acciones de una SAD residan en la Unión Europea.
Finalmente, la diputada propone que el Consejo Superior de Deportes asuma competencias para fomentar y supervisar el buen gobierno deportivo, así como establecer una distribución «equitativa, equilibrada y racional» de los derechos de televisión, con el fin de promover la igualdad y competitividad en las competiciones profesionales.
Críticas al modelo de SAD
En la exposición de motivos de la PNL, Compromís destaca que los clubes de fútbol han sido durante más de un siglo «mecanismos de vertebración e identificación social». Recuerdan que la Ley del Deporte de 1990 obligó a los clubes más endeudados a transformarse en SAD para profesionalizar su gestión, un objetivo que, según explican, no solo no se ha cumplido, sino que ha exacerbado los problemas financieros de muchos clubes históricos, como el Valencia CF y el Hércules CF.
Micó enfatiza que la conversión forzosa a SAD «desestructuró socialmente» a los clubes, generando una «fractura entre los propietarios de acciones y las aficiones», que quedaron relegadas a un «mercado cautivo» sin poder de decisión. Además, critica el «trato diferenciado» que permitió a Real Madrid, FC Barcelona, Athletic Club y Osasuna evitar esta obligación, a pesar de que la Comisión Europea consideró en 2016 que esta situación constituía una «ayuda estatal ilegal».
Los proponentes subrayan que la nueva Ley del Deporte de 2022 ya no obliga a ser SAD, pero critican que no contemple mecanismos para revertir la transformación de 1990, compensar a los clubes afectados ni restituir la propiedad o gestión a sus aficiones. También lamentan que la ley «consagre» la situación de privilegio de los clubes exentos y que no aborde con suficiente profundidad el buen gobierno de los clubes ni la participación efectiva de los seguidores.